7 de diciembre 2005 - 00:00

"Suba de la canasta afecta a pobres. Ricos compran ahora bonos indexados"

La princesa Máxima y Prat-Gay, ayer, en el seminario en elque abordaron la contribución que puede hacer el microcréditoa la lucha contra la pobreza.
La princesa Máxima y Prat-Gay, ayer, en el seminario en el que abordaron la contribución que puede hacer el microcrédito a la lucha contra la pobreza.
De visita en la Argentina y ante más de 50 empresarios locales, la princesa Máxima de Holanda dijo ayer que «el país necesita crecer en su sistema de microcrédito. Hasta ahora, los pobres no resultaban interesantes para los bancos comerciales, pero deben comenzar a crearse estructuras financieras incluyentes».

Durante un seminario sobre «La lucha contra la pobreza: la contribución de las microfinanzas» que se realizó en la Universidad Católica de la Argentina (de la que fue alumna en su adolescencia), Máxima Zorreguieta -rodeada por una importante custodia-aseguró que «el acceso a servicios financieros es base de la infraestructura necesaria para la construcción de un país, al mismo nivel que caminos o electricidad».

La princesa estuvo sentada en la primera fila del auditorio (separada por dos butacas de Amalia Lacroze de Fortabat y numerosos directivos de empresas) escuchando las exposicionesde representantes de distintas entidades dedicadas al otorgamiento de créditos a emprendedores de muy bajos recursos.

El primero en hablar fue Alfonso Prat-Gay, el ex titular del Banco Central, que dijo que «la suba de 3,3% de la canasta básica que se conoció el lunes es mala porque aumenta en varios puntos la pobreza. La pagan quienes menos tienen porque quienes más tienen se protegen en bonos indexados».


• Proyección

En su discurso, el economista explicó también que «la teoría del derrame no funcionó en los '90, tampoco en este ciclo. Si es que funciona el derrame, en todo caso lo hace en las economías más desarrolladas». Según sus proyecciones, el país necesitará seis décadas creciendo a una tasa de 4% para igualar el nivel de pobrezaque tenía en 1975: de 6%. «Es un problema que está con nosotros y pareciera ser que está para quedarse», agregó en su rol de presidente de Planet Finance en Argentina, entidad que asiste financiera y técnicamente a ONG dedicadas a prestar dinero a los excluidos por el sistema bancario formal.

Actualmente, entre 15.000 y 25.000 clientes son atendidos por instituciones de ese tipo en la Argentina, cuando por ejemplo sólo la organización mexicana Compartamos agrupa a más de 300.000 clientes.

Las estadísticas presentadas en el seminario mostraron que en la Argentina sólo 30% de los habitantes puede acceder a un crédito formal, y que además esos préstamos registran un porcentaje de incobrabilidad mucho más alto que el de las microfinanzas.


La princesa Máxima, luego de pedir para las IMF (Industrias de Micro Finanzas) un mercado libre de tasas de interés que les permita ser sustentables y tras comentar que «ese tipo de cliente no quiere entrar a un banco de Puerto Madero sino que quiere mantenerse dentro del ámbito de su barrio y hablar con una persona en su propio idioma», partió rumbo a Jujuy donde recorrió instalaciones y dialogó con dirigentes de emprendimientos productivos.

«Cuando esas personas ( pobres) devuelven el dinero que se les prestó, sienten orgullo por no haber defraudado la confianza que se depositó en ellas. Y el hecho de que han podido pagar su deuda les da independencia.
Confianza, orgullo e independencia son tres cosas que en este país no hemos tenido por mucho tiempo», concluyó Máxima en su participación.

Prat-Gay, en cambio, eligió una frase de Muhammad Yunus para incluir en sus palabras. Este director indio del Grameen Bank, la institución que comenzó con la idea de otorgar microcréditos a los más necesitados de Bangladesh por lo que fue nominado a Premio Nobel de la Paz, dijo: «La pobreza no es creada por los pobres sino por las instituciones. La exclusión no es una opción, ni la caridad es su solución».

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