Sube en mayo el precio para llamar de un celular a otro
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Acuerdo
Sin embargo, el acuerdo en lo referido al CPP entre móviles fue suspendido hasta el 1 de abril y ahora otros 30 días más. Por otra parte, ya no se habla de 0,31 peso, sino de 0,28 peso, el valor que recién regirá desde enero del año próximo para llamar de un fijo a un celular.
Ayer las empresas todavía no tenían cerrados los planes comerciales que deberán regir dentro de tres semanas, y dejaron trascender que «hay varios aspectos por aclarar».
Lo que está claro es que, contrariando la resolución, todavía el usuario de un celular seguirá pagando las llamadas que reciba desde el exterior. Porque los «carriers» (Telefónica, Telecom y las empresas que entraron con la competencia, sobre todo AT&T, que presentó un recurso administrativo) no aceptan hacerse cargo del costo del CPP, y es obviamente imposible identificar y cobrar a alguien que llama desde el exterior.
Plazos
También por lo menos hasta el 1 de enero, el cliente de un celular seguirá pagando las comunicaciones que recibe desde teléfonos públicos, pero se cree que ya a partir del 1 de mayo, empezará a pagar el que llama cuando lo hace con tarjetas desde teléfonos fijos o desde cooperativas telefónicas (las que por lo menos hasta ahora carecían en gran parte del sistema para poder identificar al abonado llamante).
Ayer, sólo Personal de Telecom dio a conocer un criterio preliminar sobre las tarifas que aplicaría entre móviles, aunque aclaró que no hay nada definido todavía. Según esta empresa, cuando se llame a otro celular desde una línea prepaga en horario no pico, el minuto costaría 0,20 peso, lo que significa una suba de 33% porque hoy el minuto cuesta en promedio 0,15 peso.
Según este esquema, cuando se llama de una línea prepaga a un celular, el costo del minuto que hoy se ubica en 0,45 pesos se reducirá un promedio de 15%, lo que significaría un precio de 0,38 peso, para compensar la suba en el horario no pico. De todos modos, siempre se está hablando de llamadas de celular a celular que sólo equivalen a 8% del tráfico total telefónico en el país, según la Secretaría de Comunicaciones.
Las tarjetas prepagas implican hoy 60% de los usuarios de las empresas de telefonía celular, y es el público que con más cuidado miran las compañías porque es el más permeable a los movimientos de precios.
Personal fijaría para llamar a un celular desde una línea pospaga, en horario pico, un valor «mínimo» del minuto de 0,28 peso y en hora no pico de 0,20 peso, es decir llamar de un celular a otro no podría costar menos de esos precios.
Afectados
Similar criterio en este último sentido (líneas pospagas) adoptarían las otras compañías. Se entiende que ese valor mínimo de 0,28 peso afectará a 20% de los usuarios, los llamados corporativos, que llegan a tener hoy en algunos casos un precio de 0,09 peso el minuto. Para estos clientes, llamar a otro celular, no toda la factura, implicaría un precio tres veces mayor.
Pero todavía ayer, las empresas estudiaban atentamente la estrategia comercial a desarrollar, lo que permite sospechar que podría volver a haber prórrogas.
El gran problema sigue siendo que las empresas de telefonía fija presionan para que entre celulares rija el mismo criterio que cuando se llama de un fijo a un móvil. Por su parte, las de telefonía móvil, reciben buena parte de sus ingresos de los usuarios de la telefonía básica y no están dispuestas a más rebajas de las que ya ofrecieron para llamar de fijo a un móvil (de 0,35 a 0,31 el 1 de enero pasado, a 0,30 el 1 de octubre y a 0,28 el próximo 1 de enero), pero tampoco quieren perder clientes o tráfico subiendo las tarifas propias.




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