10 de abril 2001 - 00:00

Sube en mayo el precio para llamar de un celular a otro

Las empresas de telefonía celular acordaron el viernes aplicar la modalidad «calling party pays» (CPP) o abonado llamante paga a las llamadas entre celulares a partir del 1 de mayo. Sin embargo, todavía no está claro el impacto de esta decisión en las facturas y el acuerdo no lo especifica. En principio, por información surgida de las propias compañías, el precio del CPP será de 0,28 de peso más IVA más el tiempo de aire según el valor del minuto de cada plan, pero se pondrían en marcha estrategias comerciales para que el impacto resulte casi neutro.

Del acta firmada por Unifón, Personal, Movicom, CTI y Nextel, surge que a partir del 1 de mayo los clientes abonarán el CPP cuando llamen a otro móvil y que el mismo le será facturado por su propia compañía «por cuenta y orden del prestador de destino». Desde esa fecha, para llamar de un celular a otro deberá marcarse el 15.

El acta también establece un nuevo horario pico para llamadas entre celulares. Hasta ahora, cuando se habla desde un celular el horario pico es el de los días hábiles entre las 8 y las 22 horas. En el nuevo esquema, también será horario pico, el sábado desde las 8 hasta las 13 horas.

Asimismo, el acuerdo interempresario menciona la existencia de redes privadas virtuales, lo que en términos simples significa que para una llamada desde un celular a otro, si se trata del mismo prestador no se cobrará el CPP.

La modalidad «abonado llamante paga» viene siendo resistida por las compañías de telefonía celular desde hace tres años, porque implica de hecho una suba de tarifas, ya que en la actualidad en la gran mayoría de los casos, los prestadores bonifican a sus clientes el costo de terminar la llamada en otra red.

Acuerdo

Tras varias postergaciones durante el anterior gobierno, las empresas acordaron con la Secretaría de Comunicaciones poner en práctica el esquema a partir del 1 de enero pasado, aplicando entre móviles la misma tarifa que rige desde esa fecha para llamar de un teléfono fijo a un celular: 0,31 peso más IVA. Así quedó dispuesto además en la resolución 1 de este año de la dependencia que encabeza Henoch Aguiar.

Sin embargo, el acuerdo en lo referido al CPP entre móviles fue suspendido hasta el 1 de abril y ahora otros 30 días más. Por otra parte, ya no se habla de 0,31 peso, sino de 0,28 peso, el valor que recién regirá desde enero del año próximo para llamar de un fijo a un celular.

Ayer las empresas todavía no tenían cerrados los planes comerciales que deberán regir dentro de tres semanas, y dejaron trascender que «hay varios aspectos por aclarar».

Lo que está claro es que, contrariando la resolución, todavía el usuario de un celular seguirá pagando las llamadas que reciba desde el exterior. Porque los «carriers» (Telefónica, Telecom y las empresas que entraron con la competencia, sobre todo AT&T, que presentó un recurso administrativo) no aceptan hacerse cargo del costo del CPP, y es obviamente imposible identificar y cobrar a alguien que llama desde el exterior.

Plazos

También por lo menos hasta el 1 de enero, el cliente de un celular seguirá pagando las comunicaciones que recibe desde teléfonos públicos, pero se cree que ya a partir del 1 de mayo, empezará a pagar el que llama cuando lo hace con tarjetas desde teléfonos fijos o desde cooperativas telefónicas (las que por lo menos hasta ahora carecían en gran parte del sistema para poder identificar al abonado llamante).

Ayer, sólo Personal de Telecom dio a conocer un criterio preliminar sobre las tarifas que aplicaría entre móviles, aunque aclaró que no hay nada definido todavía.
Según esta empresa, cuando se llame a otro celular desde una línea prepaga en horario no pico, el minuto costaría 0,20 peso, lo que significa una suba de 33% porque hoy el minuto cuesta en promedio 0,15 peso.

Según este esquema, cuando se llama de una línea prepaga a un celular, el costo del minuto que hoy se ubica en 0,45 pesos se reducirá un promedio de 15%, lo que significaría un precio de 0,38 peso, para compensar la suba en el horario no pico. De todos modos, siempre se está hablando de llamadas de celular a celular que sólo equivalen a 8% del tráfico total telefónico en el país, según la Secretaría de Comunicaciones.

Las tarjetas prepagas implican hoy 60% de los usuarios de las empresas de telefonía celular, y es el público que con más cuidado miran las compañías porque es el más permeable a los movimientos de precios.

Personal fijaría para llamar a un celular desde una línea pospaga, en horario pico, un valor «mínimo» del minuto de 0,28 peso y en hora no pico de 0,20 peso, es decir llamar de un celular a otro no podría costar menos de esos precios.

Afectados

Similar criterio en este último sentido (líneas pospagas) adoptarían las otras compañías. Se entiende que ese valor mínimo de 0,28 peso afectará a 20% de los usuarios, los llamados corporativos, que llegan a tener hoy en algunos casos un precio de 0,09 peso el minuto. Para estos clientes, llamar a otro celular, no toda la factura, implicaría un precio tres veces mayor.

Pero todavía ayer, las empresas estudiaban atentamente la estrategia comercial a desarrollar, lo que permite sospechar que podría volver a haber prórrogas.

El gran problema sigue siendo que las empresas de telefonía fija presionan para que entre celulares rija el mismo criterio que cuando se llama de un fijo a un móvil. Por su parte, las de telefonía móvil, reciben buena parte de sus ingresos de los usuarios de la telefonía básica y no están dispuestas a más rebajas de las que ya ofrecieron para llamar de fijo a un móvil (de 0,35 a 0,31 el 1 de enero pasado, a 0,30 el 1 de octubre y a 0,28 el próximo 1 de enero), pero tampoco quieren perder clientes o tráfico subiendo las tarifas propias.

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