Aunque el gobierno -y en particular el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno- intente mostrar una inflación controlada, lo cierto es que los consumidores sufren mes a mes nuevos ajustes en sus gastos domésticos. Mientras los precios de los alimentos siguen su escalada a marcha firme, las familias ya comenzaron a absorber los aumentos de las prepagas, alquileres, garajes, colegios y expensas. Pero el proceso inflacionario no se detiene ahí, ya que ahora con la primavera llega el ajuste del costo de los seguros de los automotores. En estos días la mayoría de las aseguradoras empezó a notificar a sus clientes que a partir de agosto las pólizas se encarecerán más de 30% en promedio. Se trata más bien de un promedio porque según las compañías los incrementos van desde un mínimo de más de 20% llegando a máximos superiores a 40%.
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De modo que, de no mediar algún artilugio estadístico del tándem Moreno -INDEK, el índice de precios minoristas- (IPC) debería registrar una variación positiva del orden de 0,4% en agosto, sólo por el aumento del seguro de automotores. Cabe señalar que dentro del capítulo «Transporte y Comunicaciones» del IPC hay un grupo «Funcionamiento y mantenimiento de los vehículos» que tiene un peso relativo de 3,952% en el índice y dentro de este el rubro «Seguro, estacionamiento y otros servicios para el automóvil» aporta 1,187% al IPC.
Varios son los argumentos esgrimidos por las aseguradoras, desde los ya clásicos como el crecimiento del parque automotor (este año se incorporarán no menos de 530.000 unidades nuevas y el stock total llegará a 9 millones) que implicaría una mayor ocurrencia de accidentes de tránsito o sea, mayor frecuencia de siniestros.
Incrementos
Pero también las compañías en aras de justificar semejantes aumentos de las pólizas destacan los incrementos en el costo de la mano de obra, de los repuestos para reparaciones y de demanda por lesiones. Todo ello constituye un aumento del costo total de los seguros, señalan en el sector asegurador.
Lo cierto es que los datos de CESVI, ISEV y RENAT muestran que entre enero y abril de este año la cantidad de robos de autos creció más de 12%, el costo de las reparaciones 15%, los siniestros con lesiones y muertes casi 30% y la cantidad de muertes por accidentes 7% más que hace un año. Pero si bien hay una realidad que refleja un crecimiento de los siniestros resulta difícil digerir la magnitud de los incrementos que se aplicarán a las pólizas, que triplicarán la inflación oficial.
El seguro automotor es un gasto obligatorio por ley, y que no está bajo ningún acuerdo de precios y ni de control por parte de Moreno, pero que tendrá un impacto directo sobre el ingreso disponible de las familias de una caída no menor a 2%.
Se trata de otro ítem que aportará más a la sensación térmica inflacionaria de la gente, por más que Moreno intervenga para que no entre en el cálculo del IPC.
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