Investigadores del área económica de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) advirtieron que el Gobierno no va a poder conseguir los dólares que pensaba obtener de las exportaciones. Más bien, entienden que ante la falta de financiamiento externo, el país debería volver a pensar en la sustitución de importaciones para impulsar el crecimiento. Así lo plantean los economistas Eduardo Basualdo y Andrés Wainer en un estudio denominado “Restricciones al Desarrollo de la Argentina Actual: El Comercio Exterior y la Cúpula Empresaria”.
Sugieren sustituir importaciones y dicen que no habrá boom exportador
Es por el bajo peso en la conformación del PBI. Aconsejan promover la vivienda, la salud y la enseñanza.
-
Carne: la UE endurece controles y apuran el registro de productores argentinos
-
La producción de autos no pudo sostener el repunte en abril y se desplomó 18,6% en el primer cuatrimestre
“Al menos por un buen tiempo, el país deberá ‘vivir con lo nuestro’, si por esto se entiende la necesidad de generar/ahorrar divisas en el ámbito de la economía real”, señala el reporte, al traer a cuenta el conocido trabajo de 1983 del economista desarrollista Aldo Ferrer.
El estudio de FLACSO afirma que “no caben dudas que las exportaciones no serán en 2020 un componente expansivo de la demanda agregada ni servirán como fuente para incrementar el ingreso de divisas a la economía argentina”. Es más, asegura que “las ventas externas no traccionarán mayores niveles de producción y no contribuirán a generar un mayor alivio en la balanza de pagos”. Sobre todo, porque el peso de las exportaciones en el PBI, según se indica, es del 23% frente al 61% del consumo.
Basualdo y Wainer remarcan que tanto el canje de deuda con los bonistas internacionales como la versión local y el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) despejará el escenario de pagos hasta 2024. Pero indican que “ello no implica que el gobierno argentino tenga garantizado el acceso al financiamiento externo”. “No sólo aún falta llegar a un acuerdo con el FMI por el mega préstamo acordado en 2018 durante la gestión de Mauricio Macri, sino que el stock de deuda aún sigue siendo una pesada carga que limita la capacidad de endeudamiento futuro”, recuerda el trabajo.
Ante la imposibilidad de acceder a los mercados voluntarios de deuda para conseguir dólares financieros y carecer de inversión extranjera directa, los autores aseguran que “la única fuente de divisas netas que posee actualmente la economía argentina son las exportaciones”.
El estudio advierte que el equilibrio de la balanza de pagos del país sería “incompatible” con una recuperación rápida del PBI, en razón de que si el Gobierno está obligado mantenerlo, tiene que deprimir la actividad interna para evitar el incremento de las importaciones de insumos que demanda la industria.
Pero eso se podría evitar, dice, “a menos que se desarrolle una política industrial que permita incrementar sostenidamente la agregación de valor a la producción local vía sustitución de importaciones y, paralelamente, se aliente la expansión de actividades relativamente poco demandantes de insumos importados”, sugieren los autores.
El informe estima que algunos sectores económicos podrían generar actividad con baja demanda de importaciones, entre ellos la salud, la educación y la vivienda “que pueden mejorar significativamente la calidad de vida de las mayorías populares sin presionar significativamente sobre el balance de pagos”. .
De acuerdo con el reporte, la pandemia de coronavirus alteró los proyectos del Gobierno de Alberto Fernández, quien pensaba expandir las exportaciones de energía de Vaca Muerta, además de las tradicionales exportaciones de alimentos. La enfermedad afectó los flujos de comercio internacional. Indican que de acuerdo con estimaciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC) el intercambio bajará entre un 12% y un 32%.



