El Estado argentino ya recibió demandas en su contra que superan los u$s 1.000 millones debido a la continuidad del default, que lleva más de 25 meses. Si bien la mayor parte está concentrada en Nueva York, también hay demandas presentadas ante magistrados de Alemania, Italia, y la Argentina, donde se agrupa buena parte de los bonistas.
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Este escenario provoca la posibilidad de embargos desde distintos frentes y no exclusivamente de Nueva York, donde desde hoy el juez Thomas Griesa está habilitado para avanzar en la ejecución de sentencias desfavorables contra el país. Las demandas contra la Argentina podrían multiplicarse en las próximas semanas si es cierto -como sostiene un informe elaboradopor el BCRA-que 20% de la deuda en default (u$s 90.000 millones) está en manos de fondos buitre. Entre los que comenzaron demandas hay 100 inversores argentinos, que desmienten estar en la categoría de «buitres». «Fuimos estafados igual que los ahorristas bancarios, pero a ellos el gobierno los compensó y a nosotros nos ignoran», señaló uno de los bonistas que presentó demandas en Nueva York. En las próximas dos semanas habrá otros 45 casos de inversores locales contra el gobierno, con lo que sumarán en total demandas por u$s 90 millones para cobrarse los bonos hoy en cesación de pagos. Entre los fondos extranjeros, el más agresivo es EM Limited, del multimillonario Kenneth Dart, que demandó al gobierno por u$s 750 millones. En el segundo puesto se encuentra NML Limited, un fondo radicado en islas Cayman, que efectuó una presentación por u$s 175 millones.
A esto se agregan presentaciones más pequeñas (unos u$s 15 millones) de fondos más chicos como Lightwater, Macrotecnic y Old Castle, que ya obtuvieron sentencias favorables de Griesa y ahora aguardan las correspondientes ejecuciones.
•Presentaciones
Si bien el gobierno argentino insiste en que el país no tiene activos embargables en el exterior, los acreedores no opinan de la misma manera.
Y en las próximas semanas podrían presentar pedidos contra la sucursal del Banco Nación en Nueva York, los giros efectuados por el gobierno para pagar los BODEN o a los organismos multilaterales y hasta podrían tratar de bloquear las reservas internacionales, que hoy están casi en su totalidad en Basilea.
En Europa los jueces se mostraron hasta ahora mucho más agresivos que en los Estados Unidos. De hecho, un fallo de cámara en Roma embargó el año pasado un desembolsodel gobierno italianoa favor de la Argentina por 75 millones de euros, unos 100 millones de dólares. Además, las respectivas embajadas aconsejaron que el avión presidencial, Tango 01, no aterrice en Alemania o en Italia por temor a las acciones judiciales. Por ello, el Presidente prefiere directamente evitar estos destinos.
•Agrupados
Uno de los temas más polémicos, y que potencialmente más daño puede hacerle a la estrategia del gobierno, son las demandas de clase que fueron aceptadas por Griesa. Se trata de bonistas que pueden concurrir agrupados a la Justicia para solicitar el pago de la deuda en default, siempre y cuando tengan en su poder el mismo título.
El juez ya falló de esta forma para los Global 2009 y 2017, aunque aún resta definir un punto clave: si los bonistas deben manifestar expresamente su intención de participar en la demanda o si quedan incluidos automáticamente y se beneficiarían en caso de sentencias favorables.
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