1 de junio 2006 - 00:00

Suspendieron por otros seis meses remates hipotecarios

La Cámara de Diputados convirtió anoche en ley el proyecto que prorroga por 180 días hábiles la suspensión de las ejecuciones hipotecarias. Fue al final de una sesión donde se aprobó también una modificación al IVA que permitirá a los propietarios de estaciones de servicio descargar el monto de ese impuesto incluido en las compras de reactivos para controlar el estado de las naftas (es decir que no estén adulteradas). La justificación a esta iniciativa, que ahora deberá ser tratada por el Senado, se dio en que la función de control debería ser ejercida por el Estado y al trasladarla a los particulares se habilita el beneficio fiscal. Hubo además, un largo debate que terminó con la sanción de la Ley de Promoción para el desarrollo del hidrógeno como energía alternativa.

La discusión sobre la prórroga de la suspensión de ejecuciones comenzó casi como un trámite y terminó dejando en evidencia la incapacidad oficial para conseguir una solución de fondo para los deudores morosos que se suscribieron al Fondo Fiduciario del Banco Nación. Jorge Vanossi explicó la posición del PRO sobre el tema justificando el voto en contra de ese bloque: «Si nos hubieran hecho caso hace seis meses no estaríamos votando una nueva prórroga. La diferencia entre sublime y ridículo es una línea muy delgada. Una solución puede ser sublime en medio de una crisis, pero ridícula si se dilata en el tiempo», dijo. El PRO había planteado la alternativa de autorizar al jefe de Gabinete a negociar financiamiento con el Banco Nación para satisfacer a los acreedores. Mientras lo hacía deudores en peligro de ejecución lo escuchaban desde los palcos.

Precisamente ése es el punto que trabó hasta ahora toda posible negociación. Mientras la Corte Suprema no se expide ni sobre la constitucionalidad de la pesificación de las hipotecas tomadas por afuera del sistema bancario, ni sobre las leyes que suspendieron las ejecuciones hipotecarias, muchos jueces desconocen lo votado por el Congreso y siguen adelante con las ejecuciones.

Es la misma situación de muchos deudores que ingresaron en el Fondo Fiduciario del Banco Nación, creado por la ley de salvataje de deudores, comenzaron a pagar las cuotas a ese fondo y ven de todas formas que las ejecuciones continúan su marcha. Los acreedores, en esos casos, insisten en no aceptar el monto que les ofrece el fiduciario -el monto de la deuda actualizado a 1,40 mas el CER- y exigen, en el mejor de los casos, una aplicación más realista de la teoría del «esfuerzo compartido» para cobrar sus acreencias.

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