Temor a la lamida de heridas en el NASDAQ
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La Bolsa de Tokio cayó a su mínimo en 22 meses afectada por los descensos de los valores tecnológicos en Nueva York y el pesimismo respecto de la capacidad del actual gobierno japonés para llevar a cabo una estabilización de la economía. Al finalizar la sesión, el índice Nikkei perdió 217,94 puntos (1,54%) y cerró en 13.914,43 unidades, nivel al que no llegaba desde el 9 de febrero de 1999. Por su parte, el indicador Topix, que agrupa los valores de la segunda sección, concluyó con un descenso de 25,32 puntos (1,93 por ciento) y se situó en 1.289 enteros. El volumen negociado alcanzó los 637,30 millones de acciones, frente a los 563,21 millones intercambiados en la rueda previa. Por sectores, las más castigadas fueron las telefónicas, las compañías de alta tecnología y las automotrices.
BOLSA DE LONDRES
La Bolsa de Londres experimentó una jornada negativa con una baja de 1,88 por ciento en el FTSE 100, su principal indicador, que de esta forma se situó en los 6.176,7 puntos. Asimismo, el FTSE 250 retrocedió 0,66 por ciento respecto a la rueda anterior. Las caídas más pronunciadas se registraron en el sector de las empresas de alta tecnología: Bookham Technology se hundió 11,66%, Marconi lo hizo en 8,42 por ciento y Diageo perdió 3,38%. En el mismo sentido, Halifax y Lloyds descendieron 1,94% y 2,21%, respectivamente. Tampoco fue una buena sesión para las compañías petroleras ya que las acciones de Shell bajaron 2,34%. Del otro lado, lo mejor pasó por Glaxo y Cadbury que vieron incrementar el valor de sus papeles en 1,19% y 1,48%, cada uno.
BOLSA DE SAN PABLO
La rueda estaba para quedar como una de las más ganadoras del mes. Pero colándose desde las primeras operaciones, el derrumbe del NASDAQ golpeó al mercado brasileño. Tanto que para cuando sonaba la campana de cierre el Bovespa estaba en 14.622,41 puntos, marcando un retroceso de 4,65%. Tal vez lo bueno es que apenas se realizaron operaciones por u$s 267 millones, de mane-ra que si bien fue evidente la liquidación de posiciones de los inversores extranjeros (lo que castigó sobremanera a los papeles mas líquidos, en especial a las telefónicas), permite pensar que los locales aún no se plegaron al frenesí vendedor. Si en jornadas anteriores todo giraba sobre las apuestas a un recorte de tasas locales, ayer esto ni siquiera fue tema, mientras los operadores seguían con los ojos fijos el desplome del NASDAQ. Afortunadamente hoy es otro día.
BOLSA DE CHILE
Si bien en las tres últimas ruedas habían mostrado cierta debilidad, lo cierto es que apuntaladas por un cúmulo de rumores y operaciones de venta y fusión, a partir de mediados de octubre las acciones chilenas venían ganando terreno. Desde la zona de menos de los 90 puntos. Con esto simple-mente se estaba demostrando que el mercado era capaz de tomar por su propio camino, independientemente de lo que ocurría en el resto del mundo. Pero ayer esto pareció acabarse. No es que la merma de 1,62% que experimentó el IPSA al cerrar en 95,30 puntos refleje realmente las cosas. De hecho, entre los mercados latinos de primera línea, Santiago fue el que menos perdió. Pero igualmente quedó en evidencia que el mercado local no está inmune a lo que venga de afuera. Y esto es malo. En realidad peor, porque ayer hasta el peso se desplomó.
BOLSA DE MEXICO
Hace veinticuatro horas planteábamos si esto de ser el mercado más "enganchado" al NASDAQ era bueno o malo. La respuesta en vista de lo acontecido ayer es más que evidente: malo. Desde lo local, si bien las cosas no están tan bien como un tiempo atrás, no hubo noticias relevantes para justificar una baja de 4,99% como la que vivió el IPC cerrando en 5.231,85 puntos. La noticia fue la baja del NASDAQ. Y esto es más que malo, ya que no estamos hablando de una simple caída en el valor de los activos financieros del país que recibe 90% de las exportaciones aztecas. Estamos hablando de un mercado que, con su derrumbe, sólo está anticipando el temor de muchos a un parate general de la economía. Tal vez llegó el momento de comenzar a analizar de nuevo la composición de las carteras.



