Surgen más voces dentro del contexto financiero previendo que dentro de seis meses colapsará alguno de los grandes bancos de inversión. En plena crisis hipotecaria, inversores comparten la idea de que se están viviendo los peores días y que una nueva baja es probable. En un análisis de Greenwich Associates, publicado ayer por «Financial Times», se efectuó el siguiente análisis:
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Especialistas esperan una gran caída en el mercado financiero, mientras los signos de la crisis hipotecaria se mantienen latentes. Cerca de 60% de un grupo de inversores estadounidenses e ingleses estima que ocurrirá el colapso de alguna gran empresa financiera en los próximos seis meses. Otro 15% asegura que ocurrirá en 12 meses.
Los inversores vaticinan que una caída de alguna de las grandes corporaciones financieras pudiera llegar a causar daños severos al resto de los mercados locales. «La mayor parte de las empresas cree que estamos pasando por la peor parte de la crisis», comentó un consultor de Greenwich Associates. «Tal vez, si podemos transcurrir los siguientes seis meses sin ningún colapso, los niveles de pesimismo se recompongan.»
La preocupación de si la caída de un gran banco de inversión pudiera ocasionar una reacción en cadena que comprometiera al resto del mercado financiero impulsó a la Fed a intervenir en el rescate de Bear Stearns en marzo. Incluso varias de las empresas que solían realizar operaciones financieras con Bear Stearns decidieron hacerse a un lado ante el temor por la solvencia de la compañía.
La Fed incentivó a varias compañías a mantenerse al margen del mercado hipotecario y sus derivados para minimizar riesgos. Empresas norteamericanas están preocupadas por los daños colaterales que la crisis financiera que vive el país pudiera causar en sus negocios. El 80% de la empresas encuestadas por Greenwich alegó que redujo sus operaciones con bancos de inversión por temor a una caída. Por el momento, se mantienen las dudas acerca de la capacidad de financiamiento de los grandes bancos de inversión y de la capacidad de éstos para responder a sus obligaciones.
«No vamos a volver a los 145 dólares», adelantó, sin embargo, el experto, agregando que el fuerte movimiento a la baja registrado en las últimas sesiones es tradicionalmente seguido de una recuperación de «uno o varios días».
Según este criterio, los inversores intentan seguir la evolución del consumo de energía, que debería verse afectado por la desaceleración económica mundial.
Los estadounidenses consumieron 2,8% menos en productos petroleros en las últimas cuatro semanas en relación con un año antes, según el Departamento de Energía, precisando que el consumo de gasolina en particular bajó 1,9%.
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