El desarrollador Moisés Khafif habría concretado lo que seguramente será el negocio inmobiliario del año: se trata de la compra del megaterreno de Figueroa Alcorta y Cavia, que hasta hace pocas semanas albergaba la -ahora cerrada- estación de servicio de DAPSA. Las tierras, que eran propiedad de la familia Gilotaux, habrían costado unos u$s 18 millones; la intención de Khafif -a través de su empresa RAGHSA sería construir allí dos o tres torres de lujo, con «servicios», y cuyo costo por metro cuadrado se aproximaría a lo que cobró Eduardo Costantini por el edificio Grand Bourg que está construyendo a pocas cuadras de allí.
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El terreno de los Gilotaux forma una «L», con salida por Figueroa Alcorta y por Jerónimo Salguero; hasta hace dos años, esta última fracción era alquilada para estacionamiento del shopping/ hipermercado que funcionan allí. Khafif es quien construyó el edificio Le Parc en Palermo, que hasta hace poco fuera el
El desarrollador Moisés Khafif habría concretado lo que seguramente será el negocio inmobiliario del año: se trata de la compra del megaterreno de Figueroa Alcorta y Cavia, que hasta hace pocas semanas albergaba la -ahora cerrada-estación de servicio de DAPSA. Las tierras, que eran propiedad de la familia Gilotaux, habrían costado unos u$s 18 millones; la intención de Khafif -a través de su empresa RAGHSA sería construir allí dos o tres torres de lujo, con «servicios», y cuyo costo por metro cuadrado se aproximaría a lo que cobró Eduardo Costantini por el edificio Grand Bourg que está construyendo a pocas cuadras de allí.
El terreno de los Gilotaux forma una «L», con salida por Figueroa Alcorta y por Jerónimo Salguero; hasta hace dos años, esta última fracción era alquilada para estacionamiento del shopping/ hipermercado que funcionan allí. Khafif es quien construyó el edificio Le Parc en Palermo, que hasta hace poco fuera el edificio más alto de la ciudad (luego superado por el complejo El Faro de la constructora Kineret de Luis Perelmutter). En la actualidad, está desarrollando un complejo también con esa marca en Puerto Madero, y planea llevarla a Punta del Este en la esquina de la rambla de la Brava y avenida Roosevelt.
Las tierras de los Gilotaux fueron objeto de una dura puja entre los principales desarrolladores inmobiliarios del país. Obviamente, la ubicación y la extensión del terreno lo convirtieron en objeto del deseo de quienes apuntan al segmento más alto del mercado. El candidato lógico era IRSA, dueña de Paseo Alcorta y de algunos terrenos adyacentes sobre Salguero, que gestionó la compra pero que no llegó a concretarla por diferencias en el precio.
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