''Tiempo compartido está creciendo 10%''
-
Pese a la pax financiera, en la city crecen las alertas por el freno de la economía real y el clima político
-
Caputo podría tener problemas para poner en marcha una medida clave de la reforma laboral
Estela
Vilaseco,
CEO de
Interval
International:
‘‘El
tiempo
compartido
es un
producto
típico de
crisis: pasa
a ser una
buena
inversión
para
asegurar las
vacaciones
mucho
tiempo’’.
P.: ¿Hay cambios en el perfil del consumidor?
E.V.: Ahora hay más gente que viaja al exterior. Por ejemplo, 40% de nuestros clientes viajan más lejos, como al Caribe. Vemos que la gente vuelve a gastar, no en un nivel como en los Estados Unidos, donde todo el mundo consume de una manera extraordinaria, pero vuelve. Por otro lado, la Argentina es un país con un posicionamiento muy bueno, así que también crece la llegada de extranjeros. En el último año creció más de 7%, y muchos son latinoamericanos. Hay que pensar que Buenos Aires estuvo vetada para ellos durante mucho tiempo porque era una ciudad muy cara. Ahora se abre la posibilidad de conocerla. Un cambio que se puede ver en los consumidores es que el que está acostumbrado a viajar, exige cada vez más. Si bien al argentino el poder de compra se le redujo en términos de dólares, no resigna exigencia.
P.: Pero si es tan positivo todo, ¿por qué hay una resistencia a comprar sus productos?
E.V.: Creo que eso se dio por varias razones. Por un lado el sistema está hecho para sociedades más consumistas, en donde la venta es bien agresiva y aquí hubo gente que no se sintió cómoda. También hubo mucha gente que decía vender para empresas que no existían y, como en todos los rubros, terminamos pagando todos. Pero ahora los sistemas cambiaron y nos acercamos a los clientes con las herramientas que ellos mismos quieren.
P.: ¿Las proyecciones del sector, entonces, son positivas?
E.V.: Según los últimos datos hay 2 millones de personas que califican como potenciales clientes por un estudio de sueldos. Hoy sólo ingresan 150 mil. Entonces la potencialidad de crecimiento que hay es enorme. Igualmente las ventas en este país están muy segmentadas y el precio dejó de ser la variable.
P.: ¿Es cierto que las mujeres son quienes siempre deciden el destino de las vacaciones?
E.V.: Absolutamente, como en todo las mujeres definen. Y eso es positivo para nosotros porque en los destinos que tenemos se piensa mucho en la mujer. Siempre les digo a los hoteleros que hagan cocinas de primer nivel. No con una mirada machista, como si la mujer fuera a cocinar porque seguramente habrá servicio de mucamas, sino porque las mujeres lo valoran. Además en todos los destinos hay actividades para que los chicos estén entretenidos, igual que los maridos. Y eso permite que las mujeres descansen.
P.: Su actividad la obliga a viajar, pero sola. ¿Su familia le reclama?
E.V.: Nada es gratis, pero todo se puede hacer. Trabajé hasta un día antes de que naciera mi hija. Fui a congresos embarazada y a veces soy una mujer orquesta, pero el trabajo y los viajes ayudan a madurar. Lo que sí intento es que a mi familia no le falte nada y también soy muy práctica. No estoy un minuto más de lo necesario en la oficina. Tengo la suerte de reportar al exterior y por la diferencia horaria mucho del trabajo lo hago desde mi casa, por Internet. Reconozco que en ese sentido, soy privilegiada entre mis colegas.
Entrevista de Florencia Lendoiro



