Títulos públicos siguen en alza a pesar de debacle de Wall St.
La Bolsa de Buenos Aires fue la que mejor so-portó la debacle de los mercados mundiales. El derrumbe de los papeles tecnológicos hizo que el NASDAQ perdiera 7,12% y llegara al nivel más bajo desde abril del año pasado. En seis días el NASDAQ perdió 22% y está 42% abajo en el año. El Dow Jones no permaneció indiferente a semejante movimiento y pagó con bajas de 2,12% promedio esta incertidumbre. Por supuesto, cedieron las Bolsas europeas preocupadas porque los norteamericanos imaginan un futuro con menos actividad económica. El temblor fue más fuerte en México, donde la Bolsa cayó casi 5%. En Brasil, a pesar de que bajaron fuerte las tasas de interés, los inversores optaron por vender y dejaron el ín-dice Bovespa de San Pablo con una desmejora de 4,65%. En este marco, el Merval en Buenos Aires perdió apenas 1,8% con un moderado volumen de negocios ($ 24 millones) y con la buena noticia de que los títulos públicos siguen subiendo. El optimismo del blindaje todavía acompaña y ayer pocos se acordaron de que hasta hace poco era la Argentina la que hacía bajar los mercados vecinos.
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En el sector de títulos públicos, la crisis de las Bolsas no se sintió y siguieron en alza. El FRB mejoró 0,22 por ciento, pero aumentó levemente el riesgo-país, porque los bonos del Tesoro de los Estados Unidos subieron muy fuerte ante la debacle del NASDAQ.
Global
En los bonos Global hubo una sola caída, la de la serie 2027 con 0,75 por ciento. Las demás tuvieron avances de entre 0,06 por ciento y 0,58 por ciento.
En tanto, en la plaza financiera las tasas de interés continuaron su repliegue. El call entre entidades de primera línea bajó a 10,75 por ciento desde 12,5 por ciento del día anterior.
En la Bolsa de Nueva York, en cambio, sobró tensión ante las consultoras que auguraban una caída en las ventas de las empresas de nuevas tecnologías.
La Bolsa electrónica NASDAQ, que es la que concentra estos papeles, pagó la advertencia con un derrumbe de su índice de 7,12 por ciento a 2.332,93 puntos, un nivel al que no llegaba desde el 23 de marzo de 1999.
El Dow Jones, principal indicador de Wall Street, tampoco lo pasó bien y perdió 2,51 por ciento al cerrar a 10.318,93 unidades.
El índice Standard and Poor's 500, el más representativo de la tendencia general del mercado, perdió 3,13 por ciento a
1.264,74 puntos. Esta es su mayor baja en 12 meses.
Con estos descensos, el Dow Jones de Industriales acumula en las últimas seis ruedas una caída de 3,6 por ciento; el S&P500 otra de 8,3 por ciento y el NASDAQ, 22,9 por ciento.
Las órdenes de venta se aceleraron después de que Merrill Lynch bajara sus recomendaciones de los títulos de Cisco, IBM y Hewlett Packard, porque asegura que los gastos de las empresas van a bajar y, por lo tanto, se venderán menos computadoras.
La corrección en el caso del NASDAQ es tan fuerte que en lo que va del año ha bajado 42,7 por ciento, con lo que ahora vale menos de la mitad respecto de su último máximo histórico el pasado 10 de marzo.
El dólar no consiguió mantener su posición ante el euro y llegó hasta el nivel más bajo en cuatro meses, debido al panorama más sombrío de la economía de los Estados Unidos y la caída de Wall Street. El billete norteamericano ayer se cambió a 1,0996 euro, mientras que en la sesión anterior se colocó en 1,1176 euro por dólar.
Los inversores buscaron refugio en los bonos del Tesoro que subieron fuerte de precio y, por lo tanto, su rendimiento bajó a 5,014 por ciento en los títulos a 10 años y a 5,405 por ciento para los de 30 años.
México se contagió de este pesimismo y su Bolsa perdió 4,99 por ciento.
Una situación similar vivió Brasil cuando la Bolsa de San Pablo terminó 4,65 por ciento abajo. La buena noticia de una baja de las tasas de interés en reales superior a la esperada (de 16,5 por ciento el Banco Central la llevó a 15,75 por ciento), no cambió el malhumor de los inversores.



