La presidente Cristina de Kirchner le propondrá a su par chilena Michelle Bachelet la formación de un ente binacional para unificar el proyecto y posterior operación del tren trasandino que uniría Buenos Aires con Valparaíso.
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La esposa del ex presidente Néstor Kirchner recibió ayer en su despacho a Ernesto Gutiérrez, CEO de Corporación América, que le explicó el proyecto presentado por el grupo que encabeza Eduardo Eurnekian bajo la modalidad de «iniciativa privada». Tras la charla -la ex senadora bonaerense habría quedado prendada del proyecto- aseguró que en los próximos días se comunicará con la mandataria chilena para poner en marcha el ente binacional que tendría entre sus tareas la unificación de la aduana en el paso fronterizo, el cobro, los controles sanitarios, migraciones, etcétera.
El 15 de enero el proyecto había sido presentado en Santiago de Chile por el consorcio que integran Tecnicagua (subsidiaria de Corporación América), las brasileñas Odebrecht y Camargo Correa y la constructora mendocina Cartellone.
La novedad que llevó Gutiérrez al despacho presidencial es que la iniciativa, que costará unos u$s 2.850 millones, incluye la electrificación y remodelación de cincuenta estaciones polimodales entre Buenos Aires y el cruce cordillerano. Hasta ayer, al menos, ese monto sólo iba a destinarse al túnel de baja altura y la construcciónde una central hidroeléctrica.
«No es así: siempre estuvo previsto un tren desde Buenos Aires, o sea rehabilitar el San Martín. También se había dicho que la electricidad para hacerlo funcionar iba a ser generada por una central térmica, y la realidad es que se construirá una represa hidroeléctrica que generará 300 megawatts, a 55 km de Uspallata (Mendoza) y a 1.800 metros de altura, sobre un afluente del río Mendoza», dijo Gutiérrez a este diario.
El empresario agregó que «cuando esté listo, se podrá viajar entre Retiro y el Pacífico en unas 14 horas: once a Mendoza, y otras tres entre el cruce y el tramo chileno». En tiempos en que predomina la fascinación oficial por los trenes bala, el Ejecutivo explica que las formaciones correrán a un promedio de «sólo» 105 kilómetros/hora.
Agrega que el proyecto se repagará «con lo que abonen los empresarios por transportar sus cargas en el tren. Para la financiación pondremos fondos propios, pero también apelaremos a préstamos de bancos internacionales, y aprovecharemos el interés que ya manifestaron la Corporación Andina de Fomento (CAF), el BID y la Corporación Financiera Internacional. El movimiento que generará el tren, estimamos, rondará los u$s 90.000 millones anuales».
El proyecto presentado ayer a Cristina de Kirchner es el segundo sobre el mismo tema: el primero fue dejado «morir» por ambos gobiernos justamente para dar vía libre a la presentación de este, segundo. En el primer caso el costo era levemente superior (u$s 3.000 millones), pero su capacidad de transporte alcanzaba sólo los cuatro millones de toneladas anuales, contra los treinta millones del que finalmente se ejecutaría. El primero era una vía férrea de trocha angosta que debía trepar a más de 4.000 metros de altura para efectuar el cruce; en este caso se trata de un túnel de 23 km que correrá por debajo de la cordillera a unos 2.000 m, lo que a su vez permitirá que los que lo atraviesen sean los mismos trenes que salgan de Retiro. Esas formaciones llevarán vagones para pasajeros; quienes quieran cruzar los Andes por el túnel en sus vehículos deberán cargarlos en coches portaautos.
Gutiérrez califica de «obra verde» la construcción de este ramal ferroviario, porque se moverá con electricidad generada sin combustión de hidrocarburos. «La represa será de piedra, como El Chocón, y sirve para dos fines: uno, el de la generación de energía necesaria para mover el tren; el otro es darle utilidad a las millones de toneladas de piedra que deberán extraerse de la montaña para hacer el túnel».
Ahora habrá que aguardar unos siete meses para que se llame a licitación (en caso de perder por menos de 5% de diferencia, el consorcio originador de la iniciativa privada podrá igualar la mejor oferta) y luego comenzar -no antes de fin de año- con los estudios geológicos que determinarán la traza del túnel.
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