24 de mayo 2001 - 00:00

Triunfo de Bush: el Senado aprobó rebaja de impuestos

Washington (ANSA) - El presidente norteamericano George Bush ganó la batalla del recorte de impuestos en el Senado, el mismo día en que su partido, el republicano, corre el riesgo de perder la mayoría de esa cámara por primera vez desde 1994.

La salida del senador de Vermont, James Jeffords, que será anunciada hoy, le quita brillo al éxito de Bush, que se apresta a lanzar el recorte impositivo por 1,35 billón de dólares en once años. Jeffords dice que desde ahora será independiente.

La aprobación del Senado, según analistas, es una victoria para Bush, que hace del recorte de impuestos una prioridad. También es una victoria de la línea «bipartidista» predicada por la Casa Blanca, ya que la propuesta fue aprobada por el Senado con 62 votos afirmativos y 38 negativos. O sea, 12 demócratas votaron con los 50 republicanos, entre ellos Jeffords.

Versión definitiva

Ahora, una comisión mixta de la Cámara de Representantes y del Senado deberá acordar una versión definitiva de la iniciativa fiscal, contra la cual los senadores demócratas habían presentado una avalancha de enmiendas tratando de obstruirla, pero perdiendo en todas las votaciones.

Luego de esta votación en el Senado, los republicanos esperan enviar de aquí al fin de semana el proyecto de ley definitivo al presidente Bush para su firma.

La deserción de Jeffords llega en mal momento. La administración Bush necesita la reforma educativa propuesta por el presidente (la Cámara votó a favor 255 a 173 el martes). Además debe tratar de impedir que salga el proyecto de reforma del financiamiento de los partidos y dirigentes políticos que, por ahora, fue postergado para el verano. Este proyecto fue impulsado por el senador republicano John McCain, pero a Bush no le simpatiza.

Estimulada por los sucesos y el apoyo de la opinión pública, de la cual 56% aprueba la gestión de Bush y 60% a su vice Dick Cheney, la administración republicana incluso evalúa la hipótesis de otro recorte impositivo, avalado por el secretario del Tesoro, Paul O'Neill, según quien el continuo crecimiento de los ingresos fiscales deja margen para ello.

El recorte impositivo será retroactivo al 1 de enero para ciertos aspectos y reembolsará a los contribuyentes en pocos meses sumas que los ayudarán a costear el incremento de las naftas, sobre todo en el Oeste, debido a la crisis energética.

A mediano plazo, el recorte de impuestos es el instrumento de la administración Bush para contribuir a relanzar la economía en fase de desaceleración, junto a la reducción del costo del dinero dispuesto por la Reserva Federal (cinco bajas de medio punto desde inicios de año).

Bush quería inicialmente una reducción mayor de impuestos de 1,6 billón de dólares, pero luego la Casa Blanca y el Congreso acordaron la cifra de 1,35 billón. Entre las nuevas medidas sobre ganancias, se creó una nueva alícuota de 10% que será la más baja y que se aplicará retroactivamente desde el primero de enero sobre los primeros 6.000 dólares de ganancia individual y sobre los primeros 12.000 dólares para familias que presentan declaraciones de ganancias conjuntas.

Las demás alícuotas bajarán progresivamente, excepto la de 15% que seguirá sin cambios. La alícuota superior, actualmente de 39,6 por ciento, bajará a 36. Bush ayer afirmó que la economía estadounidense necesita un «empujón» y reiteró que el recorte de impuestos que él persigue tendrá ese efecto en la situación económica estadounidense.

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