8 de abril 2005 - 00:00

UIA con Tomada: acuerdo para no alentar inflación

«Estamos en emergencia en el combate contra las expectativas inflacionarias, y todos debemos actuar en consecuencia.» El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, recogió ayer en su entrevista con la cúpula de la Unión Industrial Argentina (UIA) el mensaje que la entidad fabril había escuchado la semana pasada del titular de Economía, Roberto Lavagna: no es el momento para encarar negociaciones salariales que puedan alentar subas de precios.

Tal como adelantara ayer este diario, Tomada recibió a última hora a Alberto Alvarez Gaiani, Héctor Méndez, Héctor Massuh, José Ignacio de Mendiguren, Federico Nicholson, Juan Carlos Sacco, Adrián Kaufman, Luis Betnaza y Daniel Funes de Rioja. El resultado del encuentro no fue el esperado por los empresarios: cuando le dijeron que estaban elaborando un anteproyecto de ley de accidentes de trabajo (un tema que les quita el sueño más aún que los actuales conflictos gremiales) el ministro les respondió con un tajante «Ya es tarde».

Tomada les dijo que la iniciativa que había sido hecha por su equipo, «si bien no es todavía el proyecto del Ejecutivo, ya está en manos del Presidente». El funcionario fue muy reticente al momento de dar detalles sobre lo que sería la futura ley; sólo dijo que «va a ser muy bueno para todas las partes», y que se había consultado a «reputados juristas» ( tampoco dio sus nombres) para tratar de compatibilizar un régimen razonable con la decisión de la Corte Suprema de Justicia, que consideró inconstitucional los topes indemnizatorios.

Uno de sus interlocutores, sin embargo, le dijo que «esos juristas seguramenteno saben el costo que deberemos afrontar: sin topes en las indemnizaciones, el cielo es el límite para las demandas en el fuero civil». Esa justamente es la preocupación central sobre el régimen de ART. Por eso le pidieron a Tomada al menos ser escuchados antes de que el Ejecutivo remitiera el proyecto al Congreso. El ministro prometió que así lo haría. ¿Habrá sonado convincente?

Otro empresario le dijo que las propias ART -que sólo pagarán lo que marque la futura ley- «están ofreciéndonos pólizas de seguro contra las posibles acciones civiles. ¿Quién se hace cargo de esta doble imposición?»

• Planteo

Tomada les recordó que cuando se creó el régimen de ART se estimó que su costo representaría 3,5% del costo total laboral. «Nunca se superó 1,5% a 2%; de aprobarse nuestro borrador se llevaría a ese 3,5%». Volvieron a preguntarle entonces si ese porcentaje incluía o no lo que deberían pagar las empresas por los fallos adversos de la Justicia ordinaria. No respondió.

Como por ese lado ya no había mucho que buscar, los empresarios plantearon el problema de lo que ellos ven como la
creciente conflictividad sindical, que ya no sólo abarca reclamos por mayores salarios, sino también por condiciones de trabajo.

«No lo veo tan grave como ustedes; son sólo focos, no hay desbordes»,
replicó Tomada. Los dirigentes le respondieronque esos «focos» podrían gatillar más planteos gremiales; el ministro respondió que «ustedes los empresarios se toman demasiado tiempo para resolver esos conflictos; demoran...».

Obviamente, los presentes negaron de plano la sugerencia.

Allí fue que
Tomada coincidió, sin nombrarlo, con Lavagna -ambos obviamente instruidos por el Presidente- en la necesidad de posponer «sine die» las conversaciones con la CGT; los empresarios aceptaron -como lo habían hecho ante el hombre del Palacio de Hacienda- y hubo coincidencia en que había señales de alarma en el frente inflacionario, que requerían obrar con cautela.

Fue allí que le pidieron que aplicara el freno «natural» de la
conciliación obligatoria, para darle a Néstor Kirchner los 30/45 días que pidió para abatir las expectativas inflacionarias; Tomada señaló que se trataba de un instrumento que usaría «con suma prudencia».

¿Estos mecanismos están en línea con la «pausa» que pidió Kirchner? Si bien ninguna de las partes admitió que se hubiera conversado este tópico, parece más que claro que al menos durante los próximos 45 días el Consejo del Salario no será convocado.

El último reclamo de la UIA, antes de dejar el despacho de Tomada, fue «que no se repita lo que pasó en Tucumán con los azucareros, cuando el ministerio llamó a paritarias aún sin que las pidiera la empresa ni el sindicato». Tomada prometió que la situación no se repetiría, entre otras razones porque su cartera no tiene facultades para hacerlo. «Fue un funcionario (el delegado de Trabajo en esa provincia) que ya estaba dejando su cargo».

Dejá tu comentario

Te puede interesar