Un descanso para pensar en lo malo

Economía

A diferencia de otras plazas, la norteamericana se tomó ayer un día de descanso conmemorando las celebraciones navideñas. Normalmente, cuando tenemos un feriado solemos volcarnos a ver qué ocurrió en Londres, Tokio y las demás plazas donde se negocian títulos o certificados de acciones norteamericanas, buscando inferir qué podría haber ocurrido de haber operado la plaza estadounidense (esto lo hacemos como ejercicio intelectual más que como uno económico). Esta vez, el ejercicio poco y nada parece sugerir, ya que no sólo los volúmenes negociados fueron anormalmente bajos en casi todas las bolsas del mundo (bajos aun considerando que no operó Nueva York), sino que la variación en los precios e índices apenas si se puede definir como "marginal". Corolario de esto puede ser que los inversores extranjeros están optando por la prudencia al momento de pensar en sus inversiones americanas. Podemos entonces especular sobre algunos de los factores que más preocupan. A la cabeza tenemos esa especie de espada de Damocles, de la que se habla lo menos posible, y que es el tema inmobiliario. De una u otra manera, es poco probable que cuando estemos a punto de celebrar la llegada de 2007 las cosas sigan como están. Pensar en algo más de inflación, tal vez tasas "pisadas", y una economía que algunos meses atrás dejó su mejor momento, no sea del todo irreal. La lista de las "malas" puede seguir, pero es bueno que cuando hay tiempo, cada quien la piense e imagine, como acabamos de hacer, distintos escenarios.

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