Un G-7 dividido se define hoy por la deuda argentina
Tras la inédita división ocurrida en el directorio del FMI la semana pasada, los países del G-7 quieren volver a unificar su posición respecto de la situación de la Argentina. Ocurrirá hoy durante una reunión en el Banco Mundial, a diez días del tratamiento de un programa de financiamiento de largo plazo por u$s 5.000 millones para el país. Gran Bretaña, Italia y Japón se abstuvieron de dar su apoyo en la votación del Fondo ante las continuas evasivas del gobierno por avanzar con la renegociación de la deuda. Ayer, el número dos del Tesoro estadounidense, John Taylor, dejó en claro que la aprobación de la próxima revisión de metas por parte del Fondo dependerá de los avances que se hagan en torno a la renegociación con acreedores. El encuentro de hoy será clave, ya que definirá si habrá un apoyo más consistente y si se le da más tiempo al gobierno o, por el contrario, se produce una negativa mucho más cerrada de los países desarrollados ante la falta de una propuesta seria, que no es precisamente quita de 92%. Es cada vez más fuerte la presión por la reestructuración por parte de países y acreedores privados.
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El tratamiento del programa a largo plazo había quedado suspendido en diciembre, debido a las demoras del Fondo por aprobar las metas de la Argentina. Pero, al destrabarse el tratamiento en el Fondo, el BM puso fecha para darle el visto bueno a la Argentina. Claro que el panorama se volvió más gris luego de la abstención de los países desarrollados.Además, países como Suecia, Suiza, Holanda, Bélgica, las naciones nórdicas y Australia también optaron por jugar en contra de la Argentina.
Con una composición accionaria casi similar al del FMI, el directorio del BM tiene los mismos reparos respecto de la situación argentina. Existe una fuerte presión para que el gobierno renegocie rápidamente la deuda con los acreedores privados. Además, preocupan la situación de los bancos (falta de compensación por amparos) y las demoras que se están produciendopara adecuar el precio de las tarifas. Estados Unidos es el país de mayor peso en el board del Banco Mundial, con 16,41% de los votos, seguido por Japón (7,87%) y Alemania (4,40%). Obviamente, los países del G-7 son los que tienen mayoría a la hora de volcar una elección, siendo inferior el peso de los países en desarrollo, que comparten varios puestos en el directorio con un bajo poder de votación.
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) también deberá tratar un programa de financiamiento de largo plazo para el país, pero el turno llegaría recién a fines de marzo. Se trata de un programa de características parecidas al del BM en concepto de montos y condiciones, ya que serían u$s 5.000 millones en tres años.




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