25 de septiembre 2002 - 00:00

Un uruguayo mandaría en Telecom Argentina (25/09/02)

Versiones de despidos masivos, cambios en la cúpula que incluyen el arribo desde Brasil de un «italiano» de nacionalidad oriental, y una venta inminente de parte de su paquete accionario sacuden a Telecom.

Una de las dos grandes operadores de telefonía fija del país atraviesa días difíciles, agravados por la imposibilidad de ajustar sus tarifas, la falta de inversión de sus dos socios, los enormes problemas que tiene a escala global France Telecom (propietaria de la mitad de Nortel, accionista principal de Telecom) y una deuda que supera largamente los u$s 3.200 millones.

En este marco, la renuncia a la presidencia de la empresa de Juan Carlos Masjoan -conocida el viernes último, a través de un comunicado a la Bolsa- se habría producido porque el ejecutivo decidió correrse de la pelea que viene enfrentando casi desde el inicio de la empresa a los franceses con Telecom Italia, el otro socio principal de Nortel.

Masjoan
todavía no tiene sucesor permanente; su reemplazante provisorio es Franco Bertone, un viejo funcionario de Telecom Italia, cuya presencia en el grupo data incluso de antes de que la empresa fuera adquirida por Olivetti, o sea, previo a que Pirelli -asociado con el grupo Benetton- se quedara con el control de la telefónica italiana.

• Presencia breve

Bertone había asumido el sitial como representante de Telecom Italia en el directorio de Nortel (la sociedad controlante de Telecom Argentina) en enero último, cuando Guido Salerno, su predecesor en el cargo, regresó a su país. Su contrapartida del socio francés es Christian Chauvin, que permanece en funciones.

Sin embargo, la presencia de Bertone en la empresa será breve: una versión recogida por este diario indica que el ejecutivo también retornará a Italia, y su lugar como vice-presidente en representación de la Telecom itálica será ocupado por Alberto Messano, un uruguayo que viene de desempeñarse como director general de Pirelli Brasil.

¿A qué viene Messano?
A acompañar al flamante CEO de la empresa, Carlos Felices, en el proceso de reestructuración de Telecom, requisito ineludible para la venta de la compañía.

Una versión -desmentida oficialmente por Pablo Talamoni, vocero de la empresa- indica que a partir de las próximas semanas, y por un período que podría extenderse hasta marzo de 2003, Telecom instrumentaría un fuerte ajuste, que incluye el despido de entre 10% y 20% de su personal. En todo el grupo Telecom trabajan unas 14.000 personas, y desde hace semanas la especie recorre los pasillos del edificio de Puerto Madero.

El ajuste dejará de lado, al menos
hasta marzo del año próximo, a unos 7.000 empleados: se trata de los incluidos en el convenio colectivo telefónico. En diciembre del año pasado Telecom firmó con los sindicatos un acuerdo por el que se garantiza la estabilidad laboral de esa parte del personal hasta el tercer mes de 2003, a cambio de flexibilizar las condiciones de trabajo previstas en ese convenio. Por consiguiente, en una primera etapa los recortes de personal se harían entre la otra mitad del personal y serían muy fuertes entre los niveles gerenciales alto y medio.

El recorte viene esperándose desde hace meses, sobre todo porque
todas las demás empresas del sector ya introdujeron el bisturí en sus planteles. La reestructuración estaría incluida en un «paper» interno, elaborado por la nueva administración de la empresa, al frente de la cual está el CEO Carlos Felices, que habría sido puesto en ese cargo por los bancos acreedores de Telecom justamente para llevar adelante el doloroso y complicado proceso de «ajuste preventa».

• Buena impesión

Este ex ejecutivo de YPF había sido contratado para cumplir tareas en el área financiera de la telefónica, como recambio del anterior director financiero Alberto Ricciardi, que tuvo a su cargo la emisión de Obligaciones Negociables de Telecom.

Sin embargo, el perfil de
Felices habría impresionado bien tanto a los banqueros como a los dos accionistas principales de Telecom; cuando estalló la crisis que se llevó puesta a Susana Malcorra -la CEO previa a Felices, puesta por France Telecom-, todas las partes coincidieron en elevarlo al máximo cargo ejecutivo de la empresa.

La próxima reestructuración tendría dos objetivos casi obvios: poner en caja a la empresa en un momento en que sus números muestran pérdidas significativas (provocadas, desde ya, por la situación de la economía y del sector en particular) y hacerla más vendible a los ojos de los candidatos a quedarse con ella.

En este sentido, las versiones de posibles interesados recrudecieron en las últimas semanas. Se dice que al nunca admitido
(pero existente, y firme) interés de los mexicanos de Telmex se habría sumado otro grupo. La intención de los italianos sería quedarse en Telecom, no así la de los franceses, jaqueados por una pérdida declarada en su último balance cercana a los u$s 11.000 millones.

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