18 de julio 2001 - 00:00

Una jornada que sólo promete tensión

Una jornada que sólo promete tensión
Antes de hablar de lo de ayer, pasamos a cómo se pueden presentar hoy las cosas. En primer lugar está el efecto que tienen los números que difundió ayer Intel. El papel que permaneció algo así como al margen de las operaciones durante la mayor parte del día saltó al centro del escenario en la última media hora alcanzando a quedar como el más negociado del mercado electrónico mostrando una mejora de 2,64%, en tanto que el índice de semiconductores de la Bolsa de Filadelfia trepó 4,3%. Para algunos se habían filtrado los números que daría a conocer luego del cierre mientras que otros prefirieron asociar el movimiento a los balances que difundieron algunos competidores de segunda línea. Finalmente, los números se difundieron luego del cierre, y a pesar de que algunos menos experimentados los tildaron de positivos, ya que a pesar de que las ganancias se desplomaron 76%, estuvieron por encima de lo que esperaban los analistas, en el alter hours el papel quedó a la baja. Un destino similar les correspondió a Apple Computers y Veritas, que también superaron lo que esperaban los analistas, pero retrocedieron luego del cierre de las operaciones normales, y a Coca-Cola que vino con malos números. El segundo efecto que puede determinar el destino de lo que ocurra hoy se genera a partir de las 10 cuando el presidente de la Reserva Federal se dirija al Senado. La mayor parte de los comentaristas afirma que el banquero se mostrara cautamente optimista acerca de que la economía se está estabilizando, y que seguramente esta vez no efectuará predicciones sobre cuándo comienza la recuperación (a principios de año habló del segundo y luego del tercer trimestre), especialmente teniendo en cuenta que las calificadores de riesgo ahora hablan de que recién hacia la segunda mitad del año 2002 se reducirá el número de empresas que entrarían en default. Algo que jugó ayer de manera positiva para Greenspan fue la nueva caída en el precio del petróleo, que cerró en u$s 25,23 por barril, la merma del dólar a 125 yens y a 85,88 centavos por dólar, y la suba de la tasa de los treasuries que llego a 5,192 a 10 años y 5,5875 a 30 años. El último factor, y seguramente el que tendrá más nerviosos a los inversores, es el balance de IBM que se difunde luego del cierre de las operaciones, desde ya que hay otros, pero ninguna será tan importante. ¿Qué paso ayer? Luego de una apertura floja, disparada por el sector financiero los precios comenzaron a empinarse tras difundirse los números de Caterpillar. Al cierre el Dow quedaba en 10.606,39 puntos ganando 1,28% y el NASDAQ subía 1,88%.

Dejá tu comentario

Te puede interesar