El gobierno formalizó ayer una nueva colocación de bonos a nombre de Venezuela, pero que, en realidad, ya ingresó a las reservas del Banco Central hace diez días. Exactamente el 17 de febrero. Si bien la colocación nominal de BODEN 2012 llegó a u$s 308 millones, el valor real desembolsado por el gobierno de Hugo Chávez fue de exactamente u$s 250 millones.
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La fecha de la resolución conjunta que firman la Secretaría de Hacienda y de Finanzas es el 16 de febrero, pero recién ayer fue publicada en el Boletín Oficial. La explicación para semejante demora tiene que ver con el temor a los embargos por parte de fondos buitre. «Si anunciamos antes que estamos por recibir fondos frescos por emisión de bonos, harán lo imposible para interceptarlos», se justificaron en el Palacio de Hacienda. El gobierno venezolano confirmó que ya le compró a la Argentina u$s 2.500 millones en BODEN 2012, aunque 40% se lo vendió a bancos de su país.
La semana pasada hubo más fallos del juez Thomas Griesa a favor de fondos de inversión que no entraron al canje. «Busquen ustedes dónde están los fondos para embargar», les dijo. Greylocke Capital, Dart y Elliot ya tienen sentencias millonarias a favor y están atentos a cualquier «descuido» oficial. A principios de año, por ejemplo, consiguieron embargar u$s 105 millones de las reservas del Central que están depositadas en el Bank of New York. Esta situación demuestra los inconvenientes que tiene para el gobierno financiarse en los mercados normalmente. Por eso, el secretario de Finanzas, Alfredo Mac Laughlin,-prefiere manejarse sigilosamente para negociar la colocación de un título entre inversores privados, ya sea en la Argentina como en el exterior. «Quienes deseen comprar estos títulos no querrán quedar a merced de problemaslegales», explican en el mercado porteño.
Las intervenciones del Banco Central en el mercado cambiario y las colocaciones de títulos a Venezuela permitieron que las reservas subieran hasta u$s 20.500 millones. De esta manera, el Central ya tiene un colchón para los pagos que deberá enfrentar en marzo. El más importante es con el Banco de Basilea, que en diciembre otorgó un préstamo de corto plazo para engrosar reservas. El 16 del mes próximo vence, y la intención de Martín Redrado es ir devolviéndolo de manera gradual para evitar una caída abrupta. Además, habrá que pagar unos u$s 250 millones por vencimientos al BID y al Banco Mundial.
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