Vicentin: crónica de un año a puros números rojos

Economía

Tuvo una pérdida de $71.500 millones antes del Impuesto a las Ganancias ($52.500 de pérdida neta). Además, pasó de un patrimonio neto de $30.500 millones en 2018, a un patrimonio negativo de $17.502 millones al 31 de octubre de 2019. Un mes después, declaró la cesación de pagos.

Finalmente, Vicentin SAIC presentó el balance 2019 que era un persistente reclamo de los acreedores ante el juzgado de Reconquista en donde se tramita el concurso. Del documento al que accedió Ámbito surge que la cerealera concluyó el ejercicio al 31 de octubre de 2019 con una pérdida $71.511.724.836 antes de Impuesto a las Ganancias ($52.536.217.954 de pérdida imputando el quebranto del tributo), y pasó de un patrimonio neto de $30.500 millones en 2018, a un patrimonio negativo de $17.502 millones, justo antes de que el 4 de diciembre la empresa declarara la cesación de pagos.

En el balance incorporado en el expediente concursal que lleva adelante Fabián Lorenzini se establece que “al 31 de octubre de 2019 “el pasivo corriente excede al activo corriente por $47.795.207.694”. Es que según el documento, los Activos Corrientes totalizaron $28.278.692.273, contra Pasivos Corrientes por $76.073.899.967.

En la comparativa de los estados contables de manera interanual, se evidencia una degradación del inventario de mercadería que pasó de más de $35.300 millones en 2018 a apenas $7.262 millones en 2019, al tiempo que en el ítem de pasivos corrientes, las deudas comerciales pasaron de $4.809 millones a $38.169 millones a octubre de 2019.

En el balance 2018, los ingresos por ventas totalizaron $23.205 millones y las exportaciones alcanzaron los $302.550 millones, con un costo de producción de $305.498 millones, lo que arrojó una pérdida bruta de $8.293 millones. En cambio, en 2019 la empresa registró una ganancia bruta de $45.426 millones ingresos totales de $156.767 millones.

En el documento contable Vicentin enfatiza sobre el efecto de la economía argentina sobre el giro del negocio. “El peso argentino se devaluó un 190% en los últimos 18 meses, pasando de $20 por dólar en abril del 2018 a $60 por dólar en octubre de 2019, situación que impacta fuertemente en los resultados de Sociedades endeudadas en moneda dura, no sólo por el efecto de la devaluación sorbe su stock de duda sino por el incremento de los costos financiamiento y la disponibilidad de prestadores en contextos de inestabilidad”, indica el balance.

En ese sentido, agrega que “el impacto de la devaluación de agosto de 2019 impacta de lleno en resultados del ejercicio, dada su contrapartida en activos fijos e inventarios en su mínima expresión histórica, dado que el flujo de exportación y molienda superó ampliamente a la capacidad de reposición gravemente afectada por la disponibilidad de fuentes de financiamiento”.

Además, la cerealera explica que cuando las autoridades del Banco Nación le informaron la necesidad de reducir la línea de crédito por u$s300 millones en plena campaña, “comenzaron a discutirse y analizarse distintas alternativas para lograr el encuadramiento legal sin afectar el flujo financiero del negocio, de importancia extrema para ambas partes dado que Vicentin es un importante cliente de la Institución que liquida más del 60% de los dólares que ingresa por sus exportaciones, abonando importantes comisiones”.

Recuerda también que a principios de mayo se iniciaron tratativas para refinanciar las líneas de créditos con los bancos internacionales, pero “por cuestiones de country risk y agendas una operación de este tipo debía esperar por lo menos a abril/mayo de 2020”.

Respecto a los resultados financieros, el balance explica que Vicentin venía arrastrando un endeudamiento en dólares “que en el ejercicios bajo análisis se acrecentó sustancialmente como consecuencia de las pérdidas operativas generadas por márgenes de molienda que impidieron solventar los costos de industrialización y el resto de los estructura implícitos en la actividad”.

Por otra parte, el documento afirma que durante 2019 el directorio estuvo explorando alternativas de financiamiento para superar los momentos de “inestabilidad” que el año electoral genera en la Argentina. Y ahí recuerda la intención de vender al grupo suizo Glencore la participación del Vicentin en Renova. “Lamentablemente, existía un share retention agreement que impedía el 33,33% de paquete accionario”, afirma. Por lo que solamente pudo vender 16,67% de las acciones el 2 de diciembre de ese año, justo antes de la cesación de pagos. Y asegura que ese “flujo no resultó suficiente para responder a las expectativas de los productores que en los últimos días anteriores al cambio de Gobierno incrementaron sus ventas por temor a cambios en el nivel de las retenciones”.

Hay que recordar que el concurso que se tramita en el juzgado de Reconquistas, Vicentin declaró una deuda que asciende a 1.350 millones de dólares, de los cuales unos 1.000 millones están contraídos con los bancos y otros 350 millones con empresas del sector agrícola.

De la deuda financiera con el sector bancario argentino, el 88 por ciento corresponde a la banca pública, encabezada por el Banco de la Nación Argentina por un monto superior a los 18.182 millones de pesos, seguido por el Banco Provincia, con más de 1.800 millones de pesos, el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), con 313 millones de pesos, el Banco Ciudad (318.704.741,10 pesos), entre otros.

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