Viena: dialogó Kirchner con Rodríguez Zapatero
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Inflación: prevén que en abril se cortará la racha alcista de 10 meses y el IPC perforará el 3%
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Más aire para el dólar: volvió a caer la demanda para atesoramiento y quedan u$s3.200 millones para liquidar de ONs
Miguel Moratinos,
canciller español, junto al
primer ministro José Luis
Rodríguez Zapatero y el
canciller austríaco,
Wolfgang Schuessel, en
su primer encuentro en
Viena.
Por eso Zapatero querrá saber hoy qué nivel de contención pueden ofrecer Kirchner y Lula para el agresivo nacionalismo energético del bolivariano y de su discípulo de Bolivia. Quizá vaya más allá: el presidente del gobierno español querrá saber en qué lugar del tablero juega su interlocutor argentino en relación en esa corriente. Las versiones sobre la intención del gobierno de capitalizar 20% de las acciones de YPF están a la orden del día, por más que nunca se hayan mencionado en conversaciones con españoles. Tampoco ayuda a despejar temores la gestión de Hebe de Bonafini para que Pino Solanas y Gustavo Callejas expliquen a Kirchner las supuestas ventajas de la nacionalización de los hidrocarburos en la Argentina.
Además de aclarar cosas que nunca se hablaron, Kirchner y Zapatero tendrán que tocar temas sobre los que se discutió ya demasiado. El ajuste de tarifas es uno de ellos. Los ejecutivos de las empresas españolas le hicieron saber, hace ya meses, al economista jefe de La Moncloa, Miguel Sebastián, que el criterio de solidaridad en los precios argentinos no se compadece con la salud de los balances. La promesa de producir un ajuste es ya muy antigua. Pero los mismos empresarios y también los diplomáticos españoles están ya resignados a ser víctimas de una feroz disputa interna del gobierno argentino, por la cual lo que asegura Alberto Fernández es boicoteado por Julio De Vido, y viceversa. De todos modos, fue Kirchner y no alguno de sus ministros quien resolvió dar marcha atrás con el aumento de 23% para las tarifas de gas y electricidad que pagan las empresas y grandes consumidores comerciales. ¿Será el anuncio que hará antes de llegar a Madrid?
Del mismo modo que sucede con las tarifas, también parece pagar un enfrentamiento doméstico la conducción de Aerolíneas. Dicen que Kirchner dio la orden ayer para que se resuelva la pulseada entre empresarios y sindicalistas en la empresa antes de su entrevista con Zapatero (ver nota en página 8). El encargado de transmitir la orden fue el jefe de Gabinete, principal impulsor de un entendimiento con el grupo Marsans, principal accionista de la compañía. Fue coherente Fernández con la postura que viene llevando adelante desde hace más de un año. Otra vez la contradicción con De Vido: el subsecretario de Transporte Aerocomercial, Ricardo Cirielli, a la vez sindicalista de los técnicos, viene desarrollando una serie de hostilidades hacia la empresa, en combinación con el gremio de los pilotos. La pelea es tan tenaz que hay quienes suponen que hay un grupo de transportistas detrás del conflicto. La identidad de esos supuestos beneficiarios de la crisis cambia con las semanas: ahora se rumorea la presencia del grupo Cirigliano, dueño de trenes y colectivos, y aspirante a operar en el mercado aéreo con la empresa Safe Flight. Zapatero no llegará a este nivel de detalles, claro. ¿O sí?



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