Wall Street tuvo una semana para el olvido
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Sin embargo, algunos analistas subrayaron estos días que resulta difícil imaginar qué motivos podrían aparecer a corto plazo en el horizonte para reavivar la esperanza en el mercado bursátil.
Incluso no descartan que, a la vista de algunos datos recientes, se revisen próximamente a la baja los cálculos relativos al producto interior bruto (PIB) de EE.UU. en el segundo trimestre de este año.
Los datos preliminares que el Departamento de Comercio difundió a finales de julio reflejaron que el PIB avanzó en ese periodo a un ritmo del 2,4%, comparado con el 3,7% en el trimestre anterior y el 5,6% en los últimos tres meses de 2009.
El aumento del 18,8% en el déficit comercial de EE.UU. en junio y el descenso de un 0,9% de la productividad en el país, en el segundo trimestre, contribuyeron esta semana a reafirmar la percepción de que la economía de Estados Unidos perdió impulso en el segundo trimestre.
Otros datos difundidos el jueves mostraron un inesperado incremento en las peticiones nuevas de ayudas por desempleo la semana pasada, un signo más de que el mercado laboral no mejora.
Este viernes se conoció además que las ventas al por menor subieron un 0,4% en julio, aunque, si se excluyen las de gasolina y automóviles, bajaron el 0,1%.
La evolución de las ventas minoristas reflejan una vez más la cautela de los consumidores a la hora de gastar, de lo que depende el 70% de la actividad económica en este país.
Cálculos preliminares de la Universidad de Michigan apuntan a una leve mejoría de la confianza de los consumidores en agosto respecto de julio, aunque lejos aún de los niveles de junio.
Otros datos oficiales reflejaron un alza del 0,3% en julio en los precios a nivel de consumidor, la primera subida en cuatro meses, lo que alivia algunos temores de que podría entrarse en una fase de deflación o de caída generalizada y prolongada de los precios.
El análisis sombrío que hizo esta semana la Reserva Federal sobre la marcha de la economía y de sus perspectivas causó notable desazón entre los inversores, pues prevé un avance a corto plazo más modesto de lo que anticipaba.
Esa visión desalentadora, unida a otros datos desfavorables en Europa y Asia, contribuyeron a que el Dow Jones descendiera el 2,49% el miércoles, en la sesión más desfavorable que registró el mercado neoyorquino desde mediados de julio.
Este viernes, los nervios en Wall Street estuvieron algo más templados y sus principales indicadores oscilaron con frecuencia entre el territorio positivo y el negativo.
El Dow Jones cerró con un descenso del 0,16% (-16,80 puntos), a 10.303,15 unidades; el selectivo S&P 500 perdió el 0,4% (-4,36 puntos) y concluyó en 1.079,25 unidades y el mercado Nasdaq descendió el 0,77% (-16,79 puntos), a 2.173,48 enteros.
En Europa el panorama fue dispar, con alzas en Londres (0,18%) y Zurich (0,24%), en tanto que Fráncfort (-0,4%), París (-0,28%), Milán (-0,32%) y Madrid (-0,64%) cerraron con pérdidas, entre otros.
La jornada fue más positiva en Asia, donde Tokio (0,44%), Shangai (1,21%) y Seúl (1,42%) lograron ganancias, en tanto que Hong-Kong bajó el 0,16%.
En Latinoamérica, fue también favorable para los mercados de Sao Paulo (0,45%), México (0,18%), Santiago (1,76%), Caracas (0,27%) y Bogotá (0,77%).



