Casi la mitad del mercado brasileño de telefonía móvil está en manos de la firma Vivo, una sociedad de riesgo compartido entre el grupo Telefónica y Portugal Telecom, que en marzo pasado llegó a la cifra de 22 millones de clientes.
Vivo tiene presencia en 19 de los 26 estados brasileños y en el Distrito Federal, lo que supone una cobertura de 86% del territorio nacional.