Ya durante este mes, en algunas zonas del país, particularmente las provincias del Noroeste y el centro, hubo o hay cortes en el suministro de gas para las industrias que tienen contratado servicio interrumpible con las distribuidoras. La situación confirma que el próximo invierno puede ser muy complicado y entre las medidas previstas por el gobierno para enfrentar la situación está la posibilidad de cortar el GNC a las estaciones de servicio, según lo dispuesto en el Decreto 180, publicado ayer en el Boletín Oficial.
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El corte a las industrias con servicio interrumpible está dentro de lo previsible desde el punto de vista legal, porque son empresas que pagan el gas más barato que aquellas que contratan un servicio firme. Lo novedoso es que los cortes se están dando ya en febrero, cuando la demanda residencial es muy baja.
Según fuentes empresarias, los cortes de este mes se deben atribuir a imprevistos puntuales, como la huelga que afectó a Loma de La Lata el 29 y 30 de enero, problemas en un gasoducto en Jujuy y en una planta compresora en Neuquén. Pero también admiten que esas dificultades tienen mayor impacto porque en enero y febrero de este año se está consumiendo 25% más de gas que en igual período del año anterior, por la reactivación, el estímulo a usar gas porque es muy barato y la progresiva reconversión de autos a GNC que sigue rondando las 20.000 unidades mensuales.
«Con los aumentos que se anunciaron la semana pasada y con los decretos conocidos ayer, el gobierno no sólo está buscando recomponer la situación de las productoras de gas, sino además equilibrar la oferta con la demanda», dijeron ayer en una petrolera.
•Modificación
El Decreto 180 establece un cambio sustancial para los expendedores de GNC. Hasta ahora, el suministro del producto a las estaciones no podía interrumpirse, es decir, tenían el mismo estatus que los domicilios. En la nueva norma, se determina que los expendedores podrán contratar servicio firme o interrumpible. Pero esto significa que en caso de que falte gas ya no están más entre los sectores privilegiados: los cortes empiezan por los interrumpibles pero llegan hasta los firmes si hay problemas de oferta del producto o de la capacidad de transporte. Se entiende, en principio, que las estaciones hoy instaladas pasan a la categoría de firmes, a menos que voluntariamente quieran pasar a la otra modalidad.
Para principios de marzo, la Secretaría de Energía y el Ente Regulador del Gas (Enargas) planean terminar el diseño para el suministro en el invierno. El principal problema que enfrentan los funcionarios es la presión de las industrias que se niegan a que les corten el servicio, aunque tengan contratos interrumpibles. Ya ocurrió el invierno pasado que algunas empresas que tienen la llave para abrir o cerrar la válvula adentro de la planta, no dejaron entrar a las distribuidoras para cortar. En Córdoba, voceros de la Unión Industrial local pidieron urgentes medidas al gobierno y amenazaron con discontinuar la producción y suspender personal. En Tucumán, los ingenios dicen que no podrán enfrentar la zafra. Otra alternativa que formaría parte del proyecto oficial es requerir a las centrales térmicas que usen gasoil o fueloil por más días de los habituales en el invierno. Lo que por ahora no está entre las primeras alternativas es limitar el gas que se exporta a Chile, debido a los contratos existentes.
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