Acosado por la crisis de las hipotecas de alto riesgo, el mayor prestamista hipotecario de Estados Unidos, Countrywide Financial, comenzó el ajuste de su dotación de personal.
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Según el «Wall Street Journal», la financiera que vio colapsar el valor de su acción en la Bolsa neoyorquina propagando el pánico entre los inversores empezó a despedir empleados de su división de préstamos Full Spectrum que está integrada por 6.800 personas en ventas de las 18.000 contratadas para iniciación de préstamos. Esta división opera con los créditos residenciales de la categoría «Alt-A», que son hipotecas calificadas entre los de bajo y los de alto riesgo que usualmente se conceden a clientes que no suelen suministrar documentación sobre sus ingresos.
Pero los ajustes no se detendrían aquí ya que los analistas advierten que la compañía deberá reducir costos en la medida en que se le vuelva más difícil vender hipotecas de alto riesgo. A fines de 2006 la dotación total de la financiera superaba los 54.000 empleados. Pero entre enero y julio de este año sumó 7.000 empleados, como días atrás lo destacaba el presidente de Countrywide, mientras se derrumbaba la cotización de la compañía en Wall Street. Según el ejecutivo seguirían contratando más gente porque veían la oportunidad de crecer frente a la caída de la competencia.
A fines de junio pasado el equipo de ventas de Full Spectrum llegaba a 6.785 empleados, de acuerdo con la información presentada a la Comisión de Valores de EE.UU., lo que significaba que más de un tercio del total de los 18.100 empleados estaban enfocados a la iniciación de préstamos.
Cabe recordar que Countrywide recurrió el jueves pasado a la totalidad de su línea de crédito de emergencia, u$s 11.500 millones para mejorar su liquidez. Esto le valió una leve mejora en las calificaciones de Wall Street.
La financiera que intenta sortear el temporal desatado por la burbuja inmobiliaria en EE.UU., también ajustó los requisitos para el otorgamiento de préstamos con el fin de que la mayoría de las operaciones calificaran para la compra y garantía por parte de las hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac. Dichos créditos a diferencia de los «Alt-A» y los de alto riesgo, son vistos como los más lejanos a un incumplimiento.
La acción de Countrywide casi no participó del rebote del mercado bursátil del viernes y ayer operó en baja con pérdidas de casi 8%. En este contexto no dejó de llamar la atención un artículo del diario «L.A. Times» que comentaba cómo William Ashmore, presidente de Impac Mortagage Holdings, retiró medio millón de dólares de una cuenta de ahorros de una sucursal de Countrywide Bank para depositarlos en el Bank of America.
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