17 de febrero 2004 - 00:00

Ya preocupa al Fondo la revisión de junio

Trascendió ayer en el primer contacto de los técnicos del FMI con el equipo económico que ese organismo aprobará la revisión de las metas del acuerdo. Aseguran en el Palacio de Hacienda que ello se producirá antes del 9 de marzo, cuando el gobierno debe pagar un vencimiento por u$s 3.100 millones, por lo que se aleja el peligro de entrar en default con el FMI. Igualmente se descuenta que se repetirá una fuerte discusión en el directorio del Fondo por el caso Argentina. En el actual contexto -lo único que hizo Roberto Lavagna fue designar a los bancos que acercarán la propuesta a acreedores-, Gran Bretaña, Italia y Japón, del Grupo de los Siete, mantendrán seguramente su postura de no avalar nuevos acuerdos con el gobierno argentino. En total, de los 184 países miembros del Fondo Monetario, ya son más de 60 los que rechazan seguir dando crédito y tiempo a la Argentina. Como la situación fiscal es holgada -aunque fruto de una presión tributaria récord-, el gobierno sobrecumple las principales metas del acuerdo. De hecho, en las próximas 48 horas se anunciará un superávit de las cuentas públicas superior a los $ 1.000 millones en enero (es con parte de ese dinero que el Banco Nación estuvo comprando dólares ayudando a sostener la divisa en valores elevados). El FMI confía en que el gobierno lanzará en abril la oferta a acreedores y que en setiembre a más tardar estará cerrado el proceso. Está claro que con 75% de quita de valor nominal, el porcentaje de rechazos será alto con aceptaciones de la propuesta sólo en la plaza local, básicamente AFJP. Ahora la preocupación se trasladará a junio, cuando deben definirse las metas fiscales de todo 2005 y 2006, con un ajuste superior para el superávit primario del actual 3% del PBI. Será otro tema clave, pero con un margen de tiempo mucho mayor para Kirchner.

Los técnicos del Fondo Monetario y del Ministerio de Economía determinaron que las reuniones formales para revisar las metas fiscales de noviembre y diciembre de 2003, que debían comenzar ayer, empiecen mañana por la tarde. El dato de estar muy cerca de cerrar positivamente las revisiones y avalar los números que presentará Economía hizo que se postergaran los primeros encuentros previstos. Así se vuelve al cronograma inicial pactado hace 15 días y que estimaba que mañana comenzarán las primeras reuniones, y que entre el jueves y el viernes de esta semana (eventualmente también el lunes y el martes de la próxima) se concreten los encuentros finales.

Para Economía, la postergación se tomó como una muy buena señal. Estratégicamente se decidió también que entre mañana y el jueves se den a conocer las cifras sobre el resultado fiscal de enero de 2004 (mes que no figura en la actual revisión del FMI) donde se mostraría un superávit fiscal récord superior a los $ 1.000 millones y que garantizarían también que en el primer trimestre del año se subrecumplirán las metas pactadas con el FMI para el período y que llegaban a los $ 1.100 millones de superávit fiscal.

El primer encuentro formal entre los responsables del caso argentino (John Dodsworth y John Thornton) y Roberto Lavagna personalmente será el jueves a la mañana. El ministro estará acompañado por el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, y el subsecretario de Financiamiento, Sebastián Palla. Ese mismo día, pero por la tarde, Dodsworth y Thornton se sentarán con el secretario de Hacienda, Carlos Mosse, para dar el aval al cierre fiscal de 2003, y donde la Argentina consiguió un superávit de $ 8.688,1 millones, $ 750 millones más que lo pactado con el FMI. No se esperan mayores rispideces en esta reunión, más allá de las explicaciones que se deberían dar desde los funcionarios argentinos sobre el aumento del gasto público de diciembre del año pasado, mes en que hubo un déficit de $ 175 millones.

•Negociaciones

Las reuniones más importantes vendrían después del encuentro con Mosse, y cuando Thornton y Dodsworth se reúnan con Nielsen y con el presidente del Banco Central, Alfonso Prat-Gay, para tratar la marcha de las negociaciones con los acreedores.

Ayer, el vocero del Palacio de Hacienda, Armando Torres, señaló igualmente que las reuniones entre la misión del FMI y los funcionarios de las distintas áreas de la cartera económica no deberían deparar sorpresas ya que, según su visión, «las metas están sobrecumplidas» y que «se terminaron de sancionar todos los proyectos de ley comprometidos, se derogaron los planes de competitividad y están casi extinguidas las cuasi monedas». En esa línea es que en Economía consideran que no puede haber motivos contundentes para demorar la aprobación de la segunda revisión de las metas que debería concluir con un desembolso por 3.100 millones de dólares.

Sobre la marcha de las negociaciones y las ofertas a los acreedores, Torres afirmó que «la segunda revisión no incluye ningún tópico por el cual el FMI tenga que conocer las características de la oferta a los acreedores privados». El vocero del ministro recordó que «el FMI no es parte en la negociación (con los acreedores privados)», aunque admitió que es atinado que ese organismo quiera «saber al grado de avance en el proceso de reprogramación de la deuda».

Dejá tu comentario

Te puede interesar