27 de octubre 2009 - 00:00

A Misiones por la Federal, en otro caso

Las explicaciones que dio ayer el jefe policial, Néstor Valleca, acerca de las funciones de Ciro James, están en parte insertas en la declaración indagatoria del procesado, pero también las explicó un integrante de la Policía Federal, que compartió palco en el acto de ayer (ver nota aparte) a metros de Aníbal Fernández.

«Este muchacho hizo algo fuera de la fuerza, porque si no no estaría preso, la Justicia tiene que determinar para quién estaba trabajando», explicó el policía.

Valleca dijo que James, había hecho, para la Federal, una tarea para el juzgado de Misiones, en referencia a la «única» oportunidad en que fue enviado por la Federal. En el expediente, la declaración de Sergio Guarda -policía de Misiones, detenido y procesado en la causa que investiga el espionaje- dice que había pedido «colaboración al ciudadano Ciro Gerardo James (en el marco de la búsqueda de un prófugo), a quien conocí hace aproximadamente 5 años atrás donde realizamos un procedimiento juntos» en un caso de homicidio. Dijo Guarda, que James lo llamó para alertarlo del hábeas corpus presentado por Sergio Burstein, cuando recibió un llamado anónimo que le advirtió que Jorge «Fino» Palacios -ex jefe de la Policía porteña y actualmente procesado por el supuesto encubrimiento de pruebas en el caso AMIA- le pinchaba el teléfono. Guarda explicó a la Justicia que nunca conoció a Burstein ni a Palacios y dijo desconocer que James había pedido la intervención del teléfono del dirigente de la comunidad judía.

En cambio James dijo «que ellos pidieron la intervención del abonado».

Para la Policía Federal, James «era un auxiliar y personal civil» que en aquel momento (2005) fue enviado a Misiones «dentro de una comisión» a pedido «del juez que pidió ayuda». En cambio, James no habría tenido el consentimiento de la Federal para volver, este año, a colaborar con la detención del prófugo que supuestamente se escondía en la Capital Federal, pesquisa dentro de la cual se pidió la intervención de teléfonos, entre ellos el de Burstein y Carlos Ávila. En la Federal, consideran que la hipótesis de Oyarbide sería correcta al presumir que el detenido «hacía ese trabajo para alguien y le tiene que decir al juez quién lo contrató». Sobre la relación con el ex comisario «Fino» Palacios, James le dijo al juez que trabajó con él durante tres meses «en el año 2005, cuando fue Superintendente» . Confió además que «para ayudarlo en el ingreso a la Policía Metropolitana, llamó al subcomisario Pitaluga quien conoce a Palacios» y que fueron juntos «a ver a Palacios, quien lo mandó a hablar con Chamorro (actual jefe de la Metropolitana, en reemplazo de Palacios)».

James ya había renunciado a la Policía Federal y al Ministerio de Educación cuando es detenido y acusado de pinchar el teléfono de Burstein. Tampoco pertenecía a la Federal cuando fue a retirar las grabaciones de la SIDE. Según el sospechoso, ya tenía el alta en la Metropolitana, algo que no pudo confirmar, dijo, porque había viajado a Misiones y cuando regresó, fue detenido.

En el Gobierno porteño dan cuenta de su renuncia al cargo de asesor del Ministerio de Educación, los primeros días de octubre, pero desmienten que James tuviera listo el ingreso a la Policía de la Ciudad, donde, le dijo al juez, iba a ocupar el área «legales».

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