21 de marzo 2011 - 00:00

Adiós al cantor Argentino Luna

Con Argentino Luna se va un artista muy significativo de lo que alguna vez se llamó «folklore surero», inspirado autor de más de 300 composiciones y dueño de una nutrida discografía.
Con Argentino Luna se va un artista muy significativo de lo que alguna vez se llamó «folklore surero», inspirado autor de más de 300 composiciones y dueño de una nutrida discografía.
Con la prematura muerte de Argentino Luna, el sábado a los 69 años, se va una parte muy significativa de lo que alguna vez se llamó «folklore surero» (en realidad una música que se forjó con la herencia española en una región que llamamos habitualmente pampeana), un modo particular de abordar el folklore de nuestro país: el de la voz serena acompañada exclusivamente por la guitarra.

El reconocido cantor criollo nació en General Madariaga, provincia de Buenos Aires (de ahí el apodo de «gaucho de Madariaga» con el que se lo conocía en el ambiente folklórico), el 21 de junio de 1941 bajo el nombre de Rodolfo Giménez. Se crió entre las tareas rurales de su padre y el balneario de Villa Gesell a donde se mudó su familia cuando ese lugar nacía para el turismo. Su acercamiento más sistemático a la guitarra y al canto, sin embargo, se produjo ya en Buenos Aires, a donde había llegado al frente de su familia -esposa y cuatro hijas- que comenzó a formar desde muy joven. Debió renunciar a su nombre a la hora de hacer su primer disco por una decisión de su compañía, donde le dijeron que estaba registrado como seudónimo por otro artista, e hizo nacer al Argentino Luna que recorrería muchas veces todo el país y también lugares tan alejados de su tierra como España, Japón, Estados Unidos, Panamá, Costa Rica o Brasil.

Figura destacada del folklore desde hace muchos años, su discografía es muy grande y es enorme su lista de composiciones (unas 300 según los archivos de SADAIC), como «Zamba para decir adiós», «Mirá, lo que son las cosas», «Pero el poncho no aparece», «Me preguntan como ando». Sin embargo, de entre ellas, hay una que lo refleja especialmente y que quedará para siempre en la memoria de sus seguidores: la milonga «Mire qué lindo es mi país paisano», que quedó registrada en su voz y en la de muchos otros intérpretes (ver recuadro aparte).

A lo largo de su rica trayectoria, Luna fue premiado con La Palma de Plata, El Limón de Oro, El Gardel de Oro, y El Charrúa de Oro y además declarado ciudadano ilustre de su General Madariaga natal.

R.S.

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