Hombres armados irrumpieron en un centro de cura del virus ébola en Monrovia, capital de Liberia, para saquearlo, lo que causó la fuga de los enfermos, así como las enfermeras y los voluntarios.
El secretario general de los trabajadores de la salud en Liberia, Georges Williams, dijo que lo sucedido agrava la situación de riesgo de las personas que cumplen esa labor.
Los agresores eran mayormente jóvenes, armados con masas y bastones, y gritaban consignas contra la presidenta liberiana, Elle Johnson Sirleaf, y contra los médicos, al grito de que en su país "no hay ébola".
"Nueve ingresados habían muerto hace cuatro días, tres fueron llevados por la fuerzas por familiares. Durante el asalto huyeron 17", explicó Williams, a los que más tarde se les sumaron 12 más.
El centro sanitario encargado de aislar en primera instancia los enfermos y sospechados de haber contraído la enfermedad se encuentra en uno de los barrios de mayor riesgo de la capital liberiana.
Liberia es uno de los tres países de África Occidental más afectados por la epidemia de la fiebre hemorrágica.
Según la Organización Mundial de la Salud, la enfermedad ya causó 413 muertos en Liberia, pero un total de 1.143 teniendo en cuenta el resto de los países infectados.
En aquel centro asistencial, originalmente una escuela, los enfermos recibían los primeros tratamientos antes de ser transferidos a hospitales de la capital.
"La población no confía en los centros sanitarios y busca no asistir. Se va infundiendo un clima de temor generalizado. Y el miedo no produce jamás algo positivo", advirtió el sábado la OMS, que definió como "una emergencia sin precedentes, lamentablemente subestimada" a esta epidemia.
| Agencia ANSA |

