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Agita Dilma debate por Petrobras
Fernando Henrique Cardoso respaldó ayer a José Serra, quien fue su ministro. El lulismo busca correr el eje del debate desde los temas religiosos hacia las privatizaciones, muchas de las cuales fueron encaradas por el ex mandatario del PSDB.
El mandatario defendió ayer el fuerte impulso que dio su Gobierno a la petrolera estatal y puso en la mira de sus críticas a los sectores que pedían que la firma se vendiera.
«Esta empresa, que mucha gente trató de vender, esta empresa a la que mucha gente trató de cambiar el nombre, esta empresa llega a 2010 transformándose en la segunda mayor empresa de petróleo del mundo, motivo de orgullo», dijo Lula da Silva durante la inauguración de una refinería.
Petrobras es una empresa mixta pero con control estatal. En una reciente ampliación de capital, el Estado incrementó su participación del 40% al 48%, y del 55% al 60% si se consideran sólo las acciones de derecho a voto.
Además, la ex jefa de Gabinete trajo a escena más de una vez la polémica propuesta de cambiar de nombre a Petrobras, hecha durante el Gobierno del ex presidente Fernando Henrique Cardoso (1995-2002), a Petrobrax.
Ironía
Lula recordó también que el valor patrimonial de Petrobras cuando asumió el poder era de u$s 15.000 millones. «Y hoy es de sólo u$s 220.000 millones», ironizó.
Lula llamó a votar por Rousseff en el balotaje del domingo 31 al afirmar que «llegó la hora de escoger entre el Brasil que estaba errado o el Brasil que acertó y al que Dilma va a dar continuidad».
Las últimas encuestas marcan un ascenso de Serra, pero adjudican aún la ventaja a Rousseff por un margen de entre 4 y 8 puntos porcentuales.
El debate del domingo en Red TV no exhibió grandes propuestas de los candidatos y, aunque hubo cruces duros por temas de corrupción, careció de la agresividad de los anteriores.
«El candidato (Serra) está huyendo de responder a la cuestión de la privatización», acusó la candidata de Lula da Silva, al afirmar que su adversario y sus colaboradores preferirían vender una empresa de entrega de gas paulista a privados y no a la estatal Petrobras.
«La campaña de la candidata miente todo el tiempo sobre mis posiciones sobre Petrobras. Mienten todo el tiempo», respondió Serra, quien participó en el Gobierno de Cardoso (1995-2002) como ministro de Planificación.
En la primera vuelta de los comicios, el 3 de octubre, Rousseff se impuso con el 46,91%, seguida por Serra con el 32,61% y la ecologista Marina Silva, que sumó el 19,33%.
No obstante, Rousseff no pudo evitar referirse ayer al aborto, un tema por la que el serrismo la ha acusado hasta de querer «matar niñitos». «Yo, en lo personal, estoy contra el aborto, y no creo que ninguna mujer esté a favor, las mujeres que lo hacen (es porque viven) situaciones límites», declaró la candidata del oficialista Partido de los Trabajadores a la TV Globo.
«El aborto no es un caso de policía, es un caso de salud pública, no podemos detener a esas mujeres, hay que cuidarlas», enfatizó la candidata.
Agencias AFP, ANSA y DPA


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