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Agroalimentos, ganadores en el comercio

En los últimos pocos años el crecimiento de las exportaciones totales mundiales se mantiene, pero a un ritmo menor. El año pasado las exportaciones mundiales crecieron un 2,8% (en 2013 lo habían hecho en un 2,4% y en 2012, en un 2,2%). Según la Organización Mundial del Comercio en 2015 crecerán el 3,3%.
En el comercio mundial, en el último ejercicio anual, el rubro que mayor incidencia tiene es el de los combustibles, que genera el 17% del total de las transacciones (3.258 mil millones de dólares -o, lo que es lo mismo, 3 billones 258 mil millones de dólares-). Le siguen en relevancia las exportaciones agropecuarias (1.745 mil millones de dólares), luego los químicos no farmacéuticos (1.479 mil millones de dólares) y -el cuarto rubro en relevancia- los alimentos elaborados (1.457 mil millones de dólares). Luego de ellos se destacan las exportaciones totales mundiales de automotores (1.348 mil millones de dólares), el equipamiento para telecomunicaciones (670 mil millones de dólares) y el equipamiento electrónico para oficinas (543 mil millones de dólares), entre otros rubros.
Lo antedicho es relevante para la Argentina porque, como se observa, entre los cuatro principales componentes del comercio mundial están los productos agropecuarios y los alimentos elaborados, los dos principales rubros exportados por nuestro país.
La Argentina viene exhibiendo dificultades para sostener sus exportaciones. Cayeron a tasas de dos dígitos el año anterior y lo están haciendo también este año (mientras en la década anterior crecían sólidamente). Se prevén para el corriente 2015 exportaciones que serán unos 22.000 millones de dólares más bajas que las que se obtuvieron en el año récord de 2011.
La Argentina debe concentrarse, pues, en detectar dónde estarán las bases de una eventual (necesaria) futura recuperación. Y una manera de descubrirlo es analizar la participación argentina en el actual comercio mundial, y constatar en ella los rubros con mayor internacionalidad.
Mientras las exportaciones mundiales de mercancías sumaron en 2014 el total de 18.427 mil millones de dólares (o sea, algo más de 18 billones de dólares) y las argentinas alcanzaron 71.805 millones de dólares, lo que muestra que la participación relativa argentina en el total mundial fue del 0,38% (en 2011 llegó a ser del 0,47%). La Argentina tiene una participación en el comercio mundial más baja que la relevancia de su PBI en el producto global.
Ahora bien, hay rubros en los cuales nuestras exportaciones tienen incidencia mayor (más internacionalidad). Así, las exportaciones totales mundiales de alimentos alcanzaron en 2014 los 1.457 mil millones de dólares, y las exportaciones de alimentos elaborados argentinos fueron de 12.471 millones de dólares. La Argentina, por tanto, participó en total en este rubro en particular en un 0,85% del total mundial. Este rubro fue el de mayor relevancia en las exportaciones argentinas (casi el 24% del total de exportaciones) y logra una participación muy mayor al porcentaje general argentino en el total mundial.
A la vez, si se consideran las exportaciones de productos agropecuarios (el segundo mayor rubro de exportaciones argentinas en el último ejercicio anual), la Argentina exportó en 2014 la suma de 12.471 millones de dólares (17% del total exportado por el país). Las exportaciones totales en el mundo de productos agropecuarios sumaron 1.745 mil millones de dólares. Por ende, la Argentina participó en 2014 en el comercio mundial de productos agropecuarios en un 0,71% (otro porcentaje muy mayor al total general).
Si consideramos toda la cadena agroalimentaria (desde los productos primarios pasando por los insumos -como los aceites vegetales comercializados a granel- y terminando con los alimentos elaborados), lo que representó en 2014 la suma de 22.428 millones de dólares, el total de exportaciones agropecuarias y alimentarias argentinas representan el 0,70% del total mundial.
Como se observa, la participación de productos agropecuarios y de alimentos elaborados en las exportaciones mundiales de sus rubros es de un porcentaje que más que duplica el de la participación total de la Argentina en el comercio mundial.
Contrario sensu, la participación de exportaciones en otros rubros es sustancialmente menor que el promedio. Las exportaciones industriales convencionales, no agropecuarias ni alimentarias, totales en el mundo fueron en 2014 de 15.615 mil millones de dólares, mientras que en la Argentina fueron de 32.164 millones. Ello muestra que la participación argentina en ese conjunto fue del 0,20% del total. Si bien las exportaciones del sector automotor (que es el sector industrial de más exportaciones en la Argentina -aunque concentra de modo excesivo sus ventas en Brasil-) fueron del 0,67% del total mundial el año pasado, la participación de las exportaciones de químicos fue de sólo el 0,28% del total; y fue mucho menor aún la participación en máquinas y aparatos, plásticos, metales y textiles.
A la vez, las exportaciones de servicios en la Argentina sumaron el año pasado 13.896 millones de dólares, mientras las mundiales alcanzaron 4.675 mil millones de dólares. La participación argentina en el total mundial de exportaciones de servicios fue del 0,29%.
Los próximos años no repetirán la generosa suba de precios internacionales de la que la Argentina (como los demás países de la región) se benefició desde el inicio del siglo XXI. Y tampoco concederán a los actores domésticos condiciones internas tan ventajosas como las del primer lustro posterior a la salida de la convertibilidad. Por eso, si se mira en qué rubros pueden recuperarse las exportaciones cuando se conceda un marco de referencia económico, normativo y político más adecuado, es preciso entender que ello ocurrirá en los sectores que demuestran ya hoy mayor competitividad y relevancia. Esto es: los que logran una participación mayor o de mejor calidad en el comercio mundial.
Las exportaciones de productos de origen agropecuario (incluyendo los primarios, como los granos, las frutas o las carnes sin procesar; y los manufacturados, como los aceites, las harinas, las carnes procesadas, los jugos concentrados y los alimentos elaborados) explican casi el 60% del total de exportaciones argentinas y tienen una participación en el total mundial que duplica el promedio argentino y triplica el del resto de productos.
Parece ser, pues, que en estos rubros que conjugan la mayor incidencia en el total de la oferta, la mayor participación en el total mundial relativa a sus sectores y la capacidad de incluirse en rubros que están entre los más comercializados del mundo estará la plataforma de recuperación.
(*) Director general de la consultora DNI.


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