18 de octubre 2016 - 00:00

Ahora es el turno de Hillary: denuncian manipulación al FBI en el caso de sus mails

El escándalo le da un respiro a su rival republicano, que viene de semanas espantosas. The Wall Street Journal criticó a los medios de EE.UU. por ocultar “los pecados” de la candidata oficialista.

De teflón. Las polémicas le resbalan por ahora a Hillary Clinton. El miedo a un triunfo republicano parece más fuerte que los cuestionamientos.
De teflón. Las polémicas le resbalan por ahora a Hillary Clinton. El miedo a un triunfo republicano parece más fuerte que los cuestionamientos.
 Washington - Aunque todos los dardos vienen apuntando a Donald Trump, su rival démocrata no está exenta de polémica. A tres semanas de los comicios presidenciales, el FBI hizo públicos cientos de documentos relacionados a la investigación por el uso de una cuenta de correo electrónico privado cuando la ahora candidata a la Casa Blanca se desempeñaba como Secretaria de Estado. De acuerdo con estas revelaciones, el subsecretario de Estado Patrick Kennedy presionó en 2015 a la Oficina Federal de Investigación (FBI) para que cambiara la clasificación de por lo menos uno de los correos que contenía información clasificada. A cambio del favor, el funcionario prometió aumentar los puestos del FBI en el extranjero.

En los textos, se aclara que el correo electrónico en cuestión contiene información clasificada sobre el ataque al consulado estadounidense en Bengasi (Libia) en 2012, en el que murieron cuatro estadounidenses, entre ellos el embajador Christopher Stevens.

La revelación condujo al presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, segundo en la línea de sucesión, que consideró que esta nueva revelación demuestra el que se intenta ocultar "la extensión del mal manejo" del caso. Mientras que Donald Trump se limitó a tuitear un "increíble".

"Estos documentos del FBI dan una prueba innegable de una colusión entre Hillary Clinton y el FBI, el Departamento de Justicia y el Departamento de Estado para encubrir una actividad criminal de alto nivel", sostuvo el general retirado y consejero del candidato, Michael Flynn.

El julio pasado, el director del FBI James Comey recomendó no presentar cargos contra Clinton por el uso de un servidor privado para manejar la política exterior de Estados Unidos. Aunque desde la agencia se reconoció que ella había sido "descuidada", se la exhoneró de cargos criminales.

En medio de la polémica, el portavoz del Departamento de Estado, Mark Toner, negó que Kennedy se haya comportado de forma incorrecta. "Intentó entender el proceso del FBI para no revelar cierta información al público", dijo Toner, quien aseguró que "la clasificación es un arte, no una ciencia, y las personas con autoridad de clasificación tienen a veces puntos de vista diferentes". Dos presidentes de comisiones parlamentarias, Jason Chaffetz y Devin Nunes, reclamaron el lunes la renuncia de Patrick Kennedy.

El director de la campaña de Hillary Clinton, Robby Mook, consideró por su parte que las negociaciones sobre el nivel de clasificación de los mensajes es algo común.

En ese sentido, el diario Wall Street Journal publicó una opinión firmada por Kimberley Strassel, en a la cual se acusa a la prensa estadounidense de ignorar las vastas revelaciones de Wikileaks o el escándalo de los correos que salpican a la candidata demócrata, para en cambio ensañarse en las declaraciones sexistas del pasado de Trump.

Bajo el título "la prensa entierra los pecados de Clinton", la periodista sostiene que "la administración Obama funcionó como una extensión de la campaña de Clinton. El Departamento de Estado coordina a su personal para responder al escándalo de los correos electrónicos, y el Departamento de Justicia mantiene su equipo informando sobre la evolución del proceso judicial". Asimismo, recuerda que en los recientes filtraciones de WikiLeaks, queda al descubierto la estrecha relación entre la Fundación Clinton y países acusados de financiar al terrorismo, como Arabia Saudita.

Con todo, Hillary Clinton ya saborea su ventaja en los estados que determinarán cuál de los candidatos cosechará la mayoría de los 538 colegios electorales cuando los estadounidenses acudan a las urnas en tres semanas. A pesar de la avalancha de acusaciones contra el magnate de 70 años, los votantes de Ohio (centro) parecen serle fieles, según una encuesta de CNN que le otorga 48% de las intenciones de voto contra 44% para Clinton. Una encuesta de Quinnipiac los coloca a la par. Pero en Pensilvania, Florida y Colorado, la exsecretaria de Estado de 68 años marcha adelante. En Carolina del Norte y Nevada, según CNN, tiene una ligera ventaja, dentro del margen de error.

A pesar de las revelaciones incómodas, la aspirante demócrata contaba ayer con el 45,4% de la intención de voto, contra 39,1% para Trump y 6,1% para el libertario Gary Johnson, según el promedio calculado por el sitio web RealClearPolitics. Hace exactamente cuatro años, Barack Obama sólo contaba con una ventaja de 0,4 puntos porcentuales sobre su rival republicano Mitt Romney.

Agencia AFP y Ámbito Financiero