Entre los muchos problemas que están pendientes de solución en el fútbol argentino hay uno que resulta inexplicable: la ausencia de los hinchas visitantes en los estadios, que lo vienen sufriendo las divisiones de Ascenso desde 2007 y la Primera División desde mediados de 2013. Sin embargo muchos políticos y gobernantes prefieren tapar el sol con las manos antes de utilizar lentes ahumados, afrontar la realidad, poner fin a los inconvenientes y volver a instalar el típico y colorido folclore de las dos hinchadas en una cancha de fútbol. En definitiva, romper con las cadenas y liberar una de las sensaciones más hermosas que tiene el fútbol, que no es otra que la propia pasión del hincha.
- ámbito
- Edición Impresa
Ahora la disputa será entre Nación y la Ciudad por el retorno de los visitantes

El descenso de casos mortales y de infectados de covid-19 llevó a que las autoridades nacionales, a través de la ministra de Salud, Carla Vizzotti, hayan tomado la decisión que a partir del 16 de este mes los partidos se puedan jugar sin limitación de público en las tribunas. Ahora, el objetivo tanto del ministro de Turismo y Deportes, Matías Lammens, como de los dirigentes de la AFA y de la Liga Profesional de Fútbol, es apuntar al regreso de los visitantes.Hasta en un momento se pensó en hacer una prueba piloto con tres partidos semanales. Sin embargo, desde la época de los Unitarios y Federales, en un país donde los políticos siempre se sientan en sillones ubicados en polos opuestos, nunca van a superarse para encontrar un color intermedio entre el blanco y el negro. Ahora que las autoridades nacionales y deportivas, como así también algunas provinciales -hasta de la misma propia oposición- pugnan por el regreso del público visitante, surgen voces disidentes.
Negativa
Una y de gran relevancia es la del jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, quien descartó el regreso de los hinchas visitantes en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en el fútbol argentino por los posibles casos de violencia, ya que obligaría a destinar una gran cantidad de agentes policiales y “no se justifica”. “Para que haya hinchas visitantes tengo que mandar 800.000 policías, sacarle toda la Policía a Caballito o al barrio que se te ocurra. No se justifica y te lo digo yo que soy hincha fanático de fútbol...”, manifestó Larreta en radio Metro (FM 95.1). Y agregó: “No hay policías en las comisarías. Ojalá algún día podamos hacer partidos con locales y visitantes sin tener que poner tantos agentes. Todavía tenemos la preocupación de posible caso de violencia en el fútbol”.De esta manera, el jefe de Gobierno porteño contradijo lo declarado por Lammens semanas atrás. “Para el año que viene está previsto realizar pruebas con hinchas visitantes en los estadios”, había señalado el titular de la cartera de Turismo y Deportes en declaraciones al canal A24, en contrapartida de los dichos de ayer de Rodríguez Larreta, en referencia a la Ciudad de Buenos Aires. El mandatario porteño argumentó: “Evidentemente la falta de hinchas visitantes no solucionó el problema de la violencia, porque sigue habiendo enfrentamientos entre barras de un mismo club”. En esa línea, añadió: “No es posible que no podamos convivir con los que piensan diferente. Yo voy a la cancha desde que era chico y siempre había hinchas en la tribuna de enfrente, pero no quería agarrarme a piñas con ellos”.Sin embargo, las autoridades de Mar del Plata y de Córdoba, dos bastiones de la oposición, tienen una opinión divergente. Tal es así que el lunes por la noche, el partido entre Aldosivi y Boca, disputado en el José María Minella, contó con una numerosa cantidad de hinchas “neutrales”, una alternativa en la que se escudaron los hinchas “xeneizes” para ir a alentar a su equipo. Incluso, la condición era no llevar ninguna identificación alusiva a los visitantes, cosa que tampoco se cumplió.En ese sentido, a fines de octubre, el presidente del Comité de Seguridad Deportivo Provincial de Córdoba, Marcelo Frossasco, había asegurado en diálogo con TyC Sports que en términos operativos tenían todo en condiciones para recibir a ambas parcialidades en el encuentro entre Talleres y River, que se disputó en el Mario Alberto Kempes, algo que no se terminó haciendo debido a que no daban los tiempos para que se modificara el DNU 678.Así el panorama, en un país donde el blanco se impone sobre el negro o el negro sobre el blanco, los visitantes aguardan expectantes el momento de volver a ocupar el lugar que nunca debieron haber perdido.


