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Alarma a EE.UU. otro robo de información secreta en la NSA
Un hombre de 51 años obtuvo códigos que permiten penetrar las redes informáticas de países enemigos, como Rusia, China, Irán y Corea del Norte. ¿El nuevo “topo” habrá llegado a filtrarlos?
Harold Thomas Martin III podría convertirse en el nuevo Snowden, dijeron observadores, lo que somete al Gobierno de Barack Obama a la posibilidad de que por segunda vez en tres años la NSA haya sufrido un robo de información clasificada. A esos casos hay que sumar la filtración de un cuarto de millón de cables del Departamento de Estado a WikiLeaks.
"Ésta es una situación que el presidente Obama toma muy en serio", aseguró en su rueda de prensa diaria el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, quien consideró que el supuesto robo de secretos sirve para "recordar lo importante que es estar vigilantes para proteger la seguridad nacional".
La clave del nuevo caso se encuentra en seis documentos clasificados y producidos en 2014 por un organismo gubernamental que Martin, de 51 años, tenía en su poder, según detalló en un comunicado el Departamento de Justicia, encargado de anunciar las pesquisas. "Esos documentos fueron producidos a través de fuentes, métodos y capacidades confidenciales del Gobierno, que son críticos para una amplia cuestión de temas de seguridad nacional. La divulgación de los documentos revelaría esas fuentes confidenciales, métodos y capacidades", aseguró el Departamento de Justicia. Los investigadores encontraron estos seis importantes documentos durante una inspección efectuada el 27 de agosto en el vehículo y la casa del sospechoso, en la localidad de Glen Burnie (Maryland).
Durante el registro, los agentes encontraron información clasificada en documentos impresos y también almacenada en varios dispositivos digitales, así como otro material propiedad del Gobierno que el individuo supuestamente había robado.
Según The New York Times, que cita a agentes de seguridad e inteligencia de manera anónima, el sospechoso robó unos códigos de alto secreto desarrollados para infiltrarse en las redes informáticas de naciones consideradas adversarias de Estados Unidos, como Rusia, China, Irán y Corea del Norte.
El individuo fue arrestado el 27 de agosto, el mismo día del registro, y acusado formalmente de robo de secretos por el Ejecutivo estadounidense en una corte del estado de Maryland dos días después.
Como ocurría con Snowden, Martin tenía autorización para acceder a información clasificada que no podía llevar de un sitio a otro a su antojo y que debía permanecer en las instalaciones habilitadas para su manejo por el Gobierno, de acuerdo con el escrito de acusación de la fiscalía.
De ser condenado, el sospechoso se enfrenta a una pena máxima de diez años de prisión por el robo de bienes del Estado y a otro año de cárcel por el delito tipificado como retiro no autorizado y retención de material clasificado.
| Agencias AFP, EFE y DPA |

