2 de marzo 2011 - 00:00

Alemania: el alumno copión que fingió ser un ministro ejemplar

El ministro de Defensa Karl-Theodor zu Guttenberg las tenía todas consigo para suceder a Angela Merkel en la Jefatura de Gobierno. El vicio de la copia lo sacó de carrera.
El ministro de Defensa Karl-Theodor zu Guttenberg las tenía todas consigo para suceder a Angela Merkel en la Jefatura de Gobierno. El vicio de la copia lo sacó de carrera.
Berlín - «Es la decisión más dolorosa de mi vida. Uno no deja fácilmente un cargo que ejerce de corazón, pero he llegado al límite de mis fuerzas». Con esas palabras, el ministro de Defensa alemán, Karl-Theodor zu Guttenberg, renunció a su cargo luego de que se conoció aquí hace dos semanas que el funcionario «estrella» de Angela Merkel había plagiado su tesis de doctorado.

La noticia hizo que los alemanes se detuvieran frente a los televisores en las vidrieras de esta ciudad, pese al frío de 0 grado del final del invierno.

Es que desde el 16 de febrero, día en el que un profesor universitario encontró que el ministro había copiado su tesis doctoral -no sólo utilizó en exceso frases de otros trabajos, sino que en la introducción tomó párrafos enteros de una nota de una politóloga del diario Frankurter Allgemeine Zeitung, sin hacer una sola referencia-, el «caso Guttenberg» mantuvo en vilo a los alemanes.

No es para menos. Guttenberg, de la Unión Cristiano Social (CSU, conservador de Baviera), era el ministro estrella de la canciller Merkel. De sólo 39 años, era el funcionario más carismático de su gabinete, lo que hace que los analistas consideren que no será fácil para la dama de hierro hallar a su sucesor.

Linaje

Antes de haber sido el titular de la cartera de Defensa, Guttenberg fue ministro de Economía, entre febrero y noviembre de 2009. Descendiente de un linaje aristocrático que tiene sus orígenes en la Edad Media, con su pelo engominado y su sonrisa de seductor, se casó con una von Bismarck y tuvo dos hijas, antes de ser designado como el político «más sexy» de Alemania por las revistas.

Haber plagiado su tesis doctoral es un delito en este país, porque al entregar el trabajo cada estudiante firma una declaración en la que asegura que es su propia obra.

El ambiente académico se vio sacudido. De hecho, el tutor del funcionario salió primero en su defensa y lo consideró un excelente alumno para luego decir, el lunes, que se sintió decepcionado. Más de 50.000 universitarios que se consideraron estafados firmaron una carta de indignación para la canciller Merkel, que fue publicada el lunes. También en la Justicia ya existen al menos dos querellas contra el «Barón copia-y-pega» y el «Barón von Googleberg», tal como lo llama la prensa alemana.

Merkel, al comentar la renuncia del ministro, dijo ayer que la aceptó con disgusto. «Me desagrada mucho que haya renunciado, pero puedo comprender su decisión», sostuvo en una breve reunión con la prensa. «Guttenberg es un hombre con un extraordinario talento político y con capacidad de llegar a los corazones de las personas y de hacerlas entusiasmar con la política», comentó la jefa del Gobierno.

Derrota

En los días posteriores a cuando se conoció el plagio, Merkel le había demostrado su apoyo. Pero el margen de maniobra de la jefa de Gobierno se hacía cada vez más estrecho, después de una derrota electoral del 20 de febrero en la ciudad-estado de Hamburgo y antes de otros seis comicios regionales previstos para este mismo año. El próximo es el 20 de marzo en Sajonia-Anhalt, seguido por otros dos, el 27 de marzo en Baden-Wuerttenberg y en Renania Palatinado.

Pese a todo, muchos alemanes pensaban que el funcionario no debía renunciar. Según una encuesta de TNS Emnid difundida el lunes en esta ciudad, el 60% respondió que debía seguir siendo ministro, y el 46% creía que podría gobernar Alemania.

La semana pasada, la Universidad de Bayreuth le retiró a Guttenberg el título de doctor que le había otorgado con la máxima calificación. Según medios alemanes, al menos dos tercios de la tesis del joven político eran ajenos; él insiste en que se trató de errores y no de plagio.

* Enviada Especial a Alemania

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