Alivio de la oposición: Justicia repartirá boletas bonaerenses

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La Justicia resolvió asumir «excepcionalmente» la tarea de distribución de las boletas para las elecciones primarias de agosto en la provincia de Buenos Aires. En una acordada firmada ayer, el tribunal aprovechó para reclamar el análisis de la aplicación de «un sistema de boleta única por categoría».

La resolución puso fin a la polémica instalada luego de que el juez federal bonaerense con competencia electoral Manuel Blanco dispuso que cada agrupación política debía estar a cargo de la distribución de sus propias boletas, lo que levantó quejas de sectores de la oposición. A partir de la acordada, la Justicia aportará «un mínimo de boletas» que deberá ser incrementado, en caso de quererlo, por cada agrupación.

Los camaristas Rodolfo Munné, Santiago Corcuera y Alberto Dalla Vía recordaron que la tarea de reparto de boletas debía ser «propia del Juzgado Federal con competencia electoral», pero admitieron que, a partir de los argumentos planteados por Blanco, quien dijo estar imposibilitado de encarar esa labor por el cúmulo de nóminas de precandidatos, se tornó «indispensable prestar de modo excepcional la colaboración que sea necesaria» para cumplir con el trámite.

La decisión previa del juez Blanco había disparado quejas e impugnaciones de los apoderados bonaerenses de la Coalición Cívica, de Proyecto Sur y del Frente de Izquierda y de los Trabajadores, para quienes la obligación de asumir el reparto vulneraba su derecho de participación, al no contar con la estructura suficiente.

El ministro del Interior, Florencio Randazzo, celebró la acordada de los camaristas y la consideró «una buena noticia» y recordó que, a pesar de la responsabilidad de los partidos en la provisión de las boletas, «la costumbre hizo que lo haga la Justicia Electoral».

El tribunal sostuvo al respecto que si bien tomará la medida de manera excepcional, cada agrupación política tendrá la responsabilidad del reaprovisionamiento en caso de tener la necesidad de contar con más boletas de las que dispondrá la Justicia.

Los jueces aprovecharon para recordar que previamente habían reclamado la necesidad de iniciar el debate sobre la instrumentación del sistema de boleta única, «en el que se encuentre a cargo del órgano electoral su confección y suministro». Lo había hecho tras advertir sobre «la inmensurable cantidad de boletas en el cuarto oscuro» en los comicios.

Blanco había dicho que su juzgado no se encontraba «en condiciones materiales» de disponer el reparto de las boletas. En esa línea, había explicado que debía distribuir un mínimo de 31.519.000 de boletas a razón de un promedio de 20 por mesa.

La provincia de Buenos Aires es el distrito electoral más grande del país, con 10.698.384 electores habilitados -37% del total nacional-, los que votarán en 31.519 mesas distribuidas en los 135 municipios.

Para justificar la decisión, los camaristas destacaron que «la boleta no es un instrumento al servicio del partido; es la posibilidad física para que se exprese el ciudadano» en la media en que «constituye el elemento mediante el cual se exterioriza la voluntad del elector». En esa línea, dijeron que el rol de la Justicia Electoral es «asegurar la más genuina expresión de la voluntad popular, impidiendo la presencia de cualquier factor que pudiera interferir en el normal desarrollo de los comicios».

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