El Producto británico se expandió un 0,3% en el segundo trimestre en relación con los tres primeros meses del año, en línea con las proyecciones, indicaron datos preliminares de la Oficina Nacional de Estadísticas. La cifra fue el doble del ritmo de crecimiento del primer trimestre del año, pero la economía todavía sigue reducida en comparación al período previo a la recesión de 2008/2009, lo que para algunos economistas indica que el país aún requiere de medidas de apoyo del Banco de Inglaterra (BoE).
Los números ofrecerán respaldo al ministro de Finanzas, George Osborne, que ha ignorado los llamados del Fondo Monetario y del opositor Partido Laborista para que inyecte más fondos en medidas que alienten el crecimiento.
"Gran Bretaña se mantiene en curso, nos estamos apegando a nuestro plan y la economía británica va camino a la recuperación, pero todavía hay mucho por recorrer y actualmente la situación aún es difícil para las familias", dijo el ministro en un comunicado.
El nuevo gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, podría ver el dato como una señal de que la economía se está acercando a un período de crecimiento sostenible, aunque es posible que todavía considere que el país necesita ayuda adicional para alcanzar esa meta. Se espera ampliamente que el mes próximo Carney empiece a proveer algunos indicios sobre por cuánto tiempo más permanecerán bajas las tasas de interés, en un esfuerzo por alentar a los consumidores y a las empresas a tomar créditos e invertir.
| Agencia Reuters |

