3 de septiembre 2014 - 00:00

All Blacks Vs. Pumas: que no se rompa la noche

El seleccionado argentino tendrá una parada complicada el sábado frente a Nueva Zelanda por la tercera fecha. El partido se disputará en Napier

All Blacks Vs. Pumas: que no se rompa la noche
Martes 26 de agosto. 9.35 de la mañana. Un puma suelto en la esquina de Muñecas y Marcos Paz, en la capital tucumana. A pesar del fresco matinal está de pantalones cortos y una campera. Un conductor lo conoce. Aprovecha el semáforo en rojo y baja la ventanilla de su auto. Pregunta: Cachorro, ¿le ganamos a los All Blacks?. Sí, el argentino suele hacerse parte de un equipo sobre todo si el team en cuestión representa a la celeste y blanca. Está duro ¿eh?, contestó Nicolás Sánchez, el citado puma suelto en el Barrio Norte tucumano. De más está decirlo. Es lo que sienten los jugadores. Es lo que todos saben. Enfrentar a los All Blacks, sobre todo en su territorio, es una empresa difícil. Hasta ahora imposible para cualquier equipo nacional que haya pisado esas tierras.

Aun con esos antecedentes que son una pesada carga, hay que señalar que las dos presentaciones anteriores de Los Pumas en Nueva Zelanda por el Rugby Championship no fueron decepcionantes. El 21-5 de 2012 y el 28-13 de 2013 dejaron conformes a los planteles de entonces y al público en general. Pero hay un partido que puede servir de parangón con el que se jugará este sábado. La vuelta de 2012 fue aquel recordado partido en La Plata, en donde Nueva Zelanda aplastó al equipo por entonces dirigido por Phelan. Fue un 54 a 15 casi humillante por el desarrollo del partido. En aquel entonces, Los Pumas plantearon un palo a palo que terminó costán-dole caro. Sobre todo al Tati, que fue blanco de muchas críticas.

¿Cómo le puede ir entonces a esta versión renovada de Los Pumas? Esta propuesta de jugar cuando se tiene la pelota puede llegar a ser un arma de doble filo. Pero Hourcade demostró en la primera fecha en Sudáfrica que también tiene un plan B bien trabajado. Frente a los All Blacks se podrían cometer errores de cobertura en defensa o en la salida de las formaciones o hasta en la disciplina. Porque son propios de un proceso en pleno desarrollo. Pero errarle en el planteo puede costar muy caro. Y el prestigio ganado es algo que hay que cuidar.