10 de julio 2013 - 00:00

Alto nivel de los premiados en el XXIII Salón de Arte Textil

“Traje para una doncella maya” de Lucy Frías, una pieza destacada dentro del rubro “artesanal”, discutiblemente diferenciada de la clásica.; “Manto- polilla con larvas” de Cristina Ferrer, obra ganadora del Primer Premio Adquisición dentro de la técnica clásica.
“Traje para una doncella maya” de Lucy Frías, una pieza destacada dentro del rubro “artesanal”, discutiblemente diferenciada de la clásica.; “Manto- polilla con larvas” de Cristina Ferrer, obra ganadora del Primer Premio Adquisición dentro de la técnica clásica.
En el Museo Eduardo Sívori (Av. Infanta Isabel 555) se exhiben las obras premiadas y seleccionadas en el XXIII Salón de Arte Textil que comprende las categorías Clásica y Artesanal. Creado en 1972 por el entonces director, Adolfo Ribera, es uno de los más importantes estímulos a la labor de artistas textiles de todo el país y se enmarca en la política de adquisición que enriquece la colección de arte argentino de la Ciudad de Buenos Aires que atesora nuestro museo..

La tapicería de entonces se desplegaba en técnicas de telar de alto y bajo lizo con materiales tradicionales, pero los artistas comenzaron a innovar incorporando vidrio, papel, lino, yute, cuero, plástico, hasta hoy en que la fotografía, los nuevos medios tecnológicos, la experimentación y las reflexiones conceptuales han modificado su característica ornamental para alcanzar un alto nivel de ejecución superando tabúes respecto a esta disciplina.

El Primer Premio Adquisición dentro de la técnica clásica le fue otorgado a Cristina Ferrer por "Manto- polilla con larvas", 190x200cm., bordado, encaje teñido, un trabajo minucioso, excelente colorido que remite a mantos ceremoniales de civilizaciones prehispánicas. Lucía Marchi fue acreedora al Segundo Premio por "De-semejanzas", anillado Paracas, un homenaje quizás a uno de las culturas precolombinas más extraordinarias por su belleza y complejidad.

Las Menciones fueron para Delia Etcheverry por "Nuevos Ayres", una caja donde se guardaba y realizaba el encaje a bolillos, obra de carácter sentimental y nostálgico, y a Mónica Tabera por "Mensajes de Texto" , tejidos realizados con metal soldado, idea y ejecución excelentes.

En la categoría artesanal, el Primer Premio lo recibió "Soltando Amarras" de Pupy Rymberg, técnica personal, 235x243x126cm, ubicado en un lugar estratégico de la sala e iluminado teatralmente, atrae por su compleja realización de hilos transparentes que sostienen pequeñas telas en distintas gradaciones de azul. Luciana Rabih obtuvo el Segundo Premio por "Tensión y Silencio", tejido a crochet en elástico.

Destacamos "Traje para una doncella maya" de Lucy Frías, cortes en el papel cosido y collage, de pequeño tamaño. Su ubicación contra la pared impide ver el minucioso trabajo de su parte trasera.,

Las menciones recayeron en Pat Müller, collage, bordado a mano y a máquina, y en Julia Pazos, papel, hilos de algodón. El Premio Joan Wall fue para Matilde Algamiz, por sus construcciones , wrapping de hilo sobre madera y tubitos de papel hechos a mano y cosidos.

No es apropiado que se siga dividiendo a este premio en categoría "clásica" y artesanal" ya que aún apelando a materiales no tradicionales o la inclusión de tecnología como señalamos al principio de esta nota, toda realización como la aquí expuesta requiere de una técnica especial.

Es así que en la lista de obras destacadas incluimos ambas categorías. Paula Zaccaría, por su bordado con clavo de olor; Myriam Jawerbaum , como rescate de un hecho vandálico, realiza un libro con vidrio de ventanilla de auto resina poliéster; Cecilia Antolín Solache, fotografía digital intervenida con dibujo y bordado; Olga Tamanaha, un kimono con patchwork japonés y bordado "sashiko"; Paula Diringer, Susana Bouzada, Delia Tossoni, tejido libre a dos agujas con inclusión de filtros de cigarrillos que remite a la obra que presentara en el Salón Nacional 2012 , en forma de vestido, mucho más sutil que esta forma que cae desplegándose, Stella Maris Bessone, bordado en una sola línea. Una muestra de alto nivel, de gran creatividad y que debería llamarse simplemente Bienal de Arte Textil de la Ciudad de Buenos Aires. Es muy destacable la labor del jurado y del personal del museo que desarrolla esta tarea en un depósito de Barracas que a esta altura debería contar con un mínimo de comodidad para su digno desempeño. Clausura el 14 de julio.

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