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Alumnos rechazan plan de Macri y vuelven tomas
La reunión de los dirigentes estudiantiles con el ministro Esteban Bullrich paralizó el microcentro, que fue copado por columnas de activistas y, frente a ellos, decenas de policías federales para controlar incidentes que no se produjeron.
El funcionario recibió ayer a unos 60 dirigentes y activistas que se dicen ser los representantes de 53 escuelas y a un grupo de 10 padres. Al salir anunciaron el rechazo del plan de obras en los colegios, por entender que se trataba de una propuesta «incompleta» que no incluía a 14 colegios. A pocas cuadras, el ministro Carlos Tomada celebraba en un acto esta protesta.
El fracaso de las negociaciones agudizó el conflicto ya que los activistas admitieron que no medió un pedido de parte de las autoridades educativas de levantar las medidas de fuerza mientras al término de esta edición continuaban las tratativas. La reunión entre el ministro Bullrich y los representantes escolares comenzó a las 19.30 luego de que una nutrida marcha de estudiantes de colegios públicos porteños arribara poco después de las 18.30 a las puertas del Ministerio de Educación de la Ciudad en la avenida Paseo Colón, que seguía cortada. Los jóvenes estuvieron durante más de una hora con el ministro; escucharon la propuesta y tras un cuarto intermedio rechazaron el plan presentado.
Bullrich propuso a los estudiantes secundarios organizar una mesa mensual de diálogo con alumnos, padres y legisladores para el seguimiento de las obras de infraestructura escolar; el ministro además elevó la iniciativa de que «cada escuela reciba el estado del plan de obras tres veces por año, en marzo, julio y diciembre».
Concentración
Los estudiantes se habían concentrado a partir de las 16 frente al Palacio Sarmiento, sede de la cartera educativa nacional, en Rodríguez Peña y Paraguay, donde denunciaron «la destrucción de la educación y el bajo presupuesto en todas las provincias». Allí, Ramiro Jordan, presidente del centro de estudiantes del Colegio de Esnaola, manifestó, antes de tomar la decisión de seguir con la medida sus dudas respecto de la posibilidad de que el Gobierno porteño presente un plan de obras que cumpla con las exigencias de los chicos.
«Desconfío de la voz del ministro. Ésta va a ser la tercera reunión que tenemos con él y si tiene una respuesta concreta no hubiera amenazado toda la semana con levantar la reunión», sostuvo.
Los manifestantes marcharon por las calles de la Ciudad con pancartas que hacían alusión a los centros de estudiantes de los distintos colegios que representaban rumbo al Ministerio de Educación porteño, en Paseo Colón 225.
En la marcha una bandera blanca de importantes dimensiones tenía impresa la siguiente leyenda: «En defensa de la educación pública. Fuera Macri. La Legislatura es cómplice. Más presupuesto a la educación pública». Junto a los secundarios marchó también una columna de los universitarios de la FUBA.


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