Construcción: el acopio de materiales puede rendir más que un plazo fijo

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Real estate - Las interesantes bonificaciones por compras de volumen, sumadas a la inflación anual y al valor de las propiedades en dólares hacen que cada vez más personas se vuelquen a esta práctica.

Según datos recientes del Banco Central, los plazos fijos pagan una tasa de casi el 37% anual para los depósitos menores a 100.000 pesos, lo que equivale a un rendimiento mensual del 3,1%, mientras que la inflación estimada para 2019 ronda el 30%. A simple vista, pareciera que el plazo fijo es una opción tentadora para quienes buscan evitar que su dinero se desvalorice. Pero existe una segunda variable que se debe contemplar en paralelo, que es la variación del dólar.

En este contexto, asoma con fuerza un negocio en la industria de la construcción, que es el acopio de materiales. Las compras se hacen en pesos y la venta de propiedades en la divisa extranjera, y esta diferencia puede jugar a favor de quien decida optar por esta modalidad.

“Si un pequeño inversor tiene pensado construir, sin duda, la mejor opción es acopiar materiales. La recesión es hoy importante. El consumo de cemento en diciembre cayó el 20 % respecto de un año atrás, el de acero un 18 %, el de los materiales usuales en una vivienda, comercializados por las empresas del grupo Construya, cayó el 29% en ese período. Fabricantes y distribuidores necesitan vender y los descuentos pueden ser muy significativos”, afirma Fernando Lago, gerente general de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco). “El interesado debe recorrer y negociar. Pero, además, como el potencial inversor dispone de liquidez (y por eso piensa en la alternativa del plazo fijo), su pago al contado recibirá una importante bonificación. Las tasas de interés son hoy prohibitivas para el vendedor por lo que una oferta al contado será muy favorablemente considerada”, explica Lago.

DESCUENTOS Y BENEFICIOS

¿Pero cuáles son los descuentos concretos?. Estos varían de acuerdo a las posibilidades y escala del corralón, pero también existen algunas prácticas usuales en el rubro. “Es posible conseguir un 30% sobre valor del ‘precio de lista’. Quienes sean clientes habituales ya tienen una lista con un descuento aproximado del 10% a 15% sobre ese precio de lista, y se puede obtener un 5% adicional de descuento dependiendo el volumen que se adquiera. Ahora bien, si se trata de un cliente puntual que va a construir su casa, seguramente consigan un 10% ó 12% de descuento puntual por la compra global”, detalla Sebastián Fulgueira, vicepresidente de la constructora Eclosa.

Esto significa que al cabo de un año, quienes opten por el acopio habrán ganado, además del porcentaje correspondiente a la inflación, la bonificación realizada por el corralón, a lo que se suma a la venta que se realiza en dólares.

Para el arquitecto Darío Gabriel López, del Estudio Desarrolladora Arquitectonika, “el acopio conviene siempre que siga habiendo alta inflación, porque algunos materiales aumentan por encima de los índices promedios”. Según López, “los descuentos varían en función de los productos, pero oscilan entre 7 y 12 por ciento por compra en cantidad y pagos cortos”.

Lo que se debe tener en cuenta, entonces, es el tipo de materiales a adquirir y el plazo máximo que se pueden acopiar, según sus dimensiones y especificaciones. “Los materiales gruesos (cemento, áridos, ladrillos, arena, hierro, cal, viguetas, etc.) se pueden acopiar de 12 a 14 meses, materiales de terminaciones, de 6 a 9 meses y aberturas y cerramientos por 3 o 4 meses. Este último ítem está sujeto a que no haya cambios con las medidas definidas, en tal caso se pueden pedir vidrios y fabricar aberturas y acopiarse por más tiempo.” explica el ejecutivo de Eclosa. En la actualidad una práctica cada vez más habitual es pedir una mayor diversidad de materiales (incluyendo electricidad y terminaciones de agua y gas), para que el descuento sea aún mayor.

En cuanto a la planificación, otro aspecto a tener en cuenta es el transporte, que puede aumentar a medida que se elija ir retirando el material del corralón, si este plazo se estira demasiado o se incrementa la cantidad de viajes, puede reducir el ahorro inicial. “Se pacta una cantidad de viajes de entrega al realizar el acopio. Una vez que se recibió lo grueso se puede pedir todo lo que es terminaciones, revestimientos, pintura y demás.” indica el especialista desde Eclosa.

LOS FACTORES Y EL A, B, C

Son varios los factores que hay que considerar, sobre todo teniendo en cuenta el tipo de materiales a acopiar, el volumen global de compra y el corralón con el que se trata. Al pensar en construir, el costo de los materiales superan el 65% del costo total de obra, por eso para algunos la idea de realizar un acopio de materiales se vuelve una alternativa más que atractiva en este escenario económico.

“Un pequeño inversor que emprende una obra debería acopiar, primero, los materiales de alto costo, poco volumen y no perecederos, fáciles de mantener en depósito, aunque sea pequeño. Debería comenzar por griferías, herrajes, tableros, controles y llaves eléctricas, equipos de aire acondicionado y bombas. Luego, si dispone de dinero y espacio para acopiar, puede comprar artefactos sanitarios y a gas, cerámicos y revestimientos, cables, caños eléctricos y sanitarios, carpinterías o el aluminio para procesarlas. Por último, acero y madera. Debe, en cambio, limitarse a plazos breves el acopio de cemento y otros materiales que envejecen o que pueden dañarse como los vidrios”, detalla Lago.

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