El verano y las vacaciones jugaron esta vez a favor de Cristina de Kirchner. Ayer la oposición cayó en la cuenta de que le sería imposible reunir en el recinto el quórum suficiente para sesionar: demasiados diputados están de vacaciones y sin previsión de volver a tiempo. Así, se demorará hasta los primeros días de febrero la hipotética autoconvocatoria a una sesión especial, que los bloques de la UCR, la Coalición Cívica y el macrismo pensaban lanzar mañana si Cristina de Kirchner no respondía al pedido de convocar al Congreso para debatir los DNU del Fondo del Bicentenario y la remoción de Martín Redrado. La acción ahora quedará para cuando la Presidente regrese de China, un viaje que se inicia el próximo viernes. Hasta febrero, entonces, siguen las vacaciones.
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