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Amor sin barreras: hoy, Lugo-Cristina
Fernando Lugo
Premio Nobel
El entonces canciller argentino Carlos Saavedra Lamas contribuyó activamente como mediador para terminar con el conflicto armado; por esa gestión recibió en 1936 el Premio Nobel de la Paz. El registro de bajas de ambos lados suma alrededor de 55.000 bolivianos y 45.000 paraguayos.
El canciller trasandino se quedará en el país hasta mañana, Taiana lo recibirá en el Palacio San Martín y repasarán temas de agenda bilateral, entre ellos la firma de un nuevo Tratado de Integración para el Bicentenario, herramienta política que busca sintetizar los avances logrados y definir una hoja de ruta a futuro para consolidar la integración.
Es interés del chileno dialogar acerca de la presentación que hizo la Argentina en la ONU sobre la ampliación del límite marítimo, en particular en la zona de la península antártica, donde se superponen los reclamos de soberanía de ambos países. El vicecanciller Victorio Taccetti, por delegación de Taiana, entregó el martes último a la ONU más de 40 tomos con datos científicos que fundamentan los derechos soberanos en la superficie marítima reclamada, que alcanza más de 1.700.000 km2, adicionales a los casi 4.800.000 km2 de la plataforma continental del país. La inquietud del ministro trasandino se vincula con una necesidad política destinada al frente interno porque la Argentina presentó su estudio antes que Chile. Quienes están informados saben que la presentación de la extensión de la plataforma continental ante la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar -vence en mayo- no incluye pretensiones de soberanía antártica. El continente blanco está sujeto al Tratado del Antártico, y uno de sus ejes claves es el Artículo IV, inciso 2: «Ningún acto o actividad que se lleve a cabo mientras el presente Tratado se halle en vigencia constituirá fundamento para hacer valer, apoyar o negar una reclamación de soberanía territorial en la Antártida, ni para crear derechos de soberanía en esta región. No se harán nuevas reclamaciones de soberanía territorial en la Antártida, ni se ampliarán las reclamaciones anteriormente hechas valer, mientras el presente Tratado se halle en vigencia». El trabajo de campo realizado por la Cancillería agregó tareas batimétricas (mediante las cuales se obtienen los datos de profundidad del fondo marino), geofísicas, geológicas y geodésicas (para establecer la zona de transición entre corteza oceánica y continental) en la zona antártica que se archivarán sin otro efecto que el de un antecedente científico.


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