17 de septiembre 2008 - 00:00

Ante la crisis, lanzaron fideicomiso para el cine

Como en los Estados Unidos, se lanzó el primer fideicomiso para financiar la realización de dos películas nacionales «Motivos para no enamorarse» (ya estrenada y que lleva, hasta el último fin de semana, 78.800 espectadores) y «Música de espera», con Natalia Oreiro, Norma Aleandro y Diego Peretti, con un lanzamiento de oferta pública por 8.800.000 pesos (costo de ambos films). La oferta pública para captar fondos de inversionistas individuales a quienes les atraiga colocar dinero en el cine originó un joint venture integrado por cinco compañías del mercado cinematográfico local: Alta Definición, Film Suez, Cinecolor, Distribution Company y Burman Dubcovsky (productores de «El nido vacío, «Derecho de familia» y «El abrazo partido», todas dirigidas por Burman.) Los inversionistas que arriesguen cobrarán mensualmente un rendimiento fijo sobre el saldo del capital a amortizar. Una vez que se cancelen el capital y el interés, accederán también a 50% del total de los ingresos originados por las películas.

Ahora bien, para que resulte rentable al inversor, el film deberá convocar un mínimo de 210 mil espectadores, con lo que se amortiza el capital y se paga la utilidad fija de 12%. Luciano Sejas, analista del grupo Cohen, que lanzó el fideicomiso, explicó: «Se estima no sólo el recupero mediante venta de entradas sino también otros supuestos, como los ingresos no tradicionales. No hay relación directamente proporcional entre el éxito del film y la cantidad de espectadores, pues además de la taquilla, se suma la venta internacional de la película. el dinero por premios que pueda ganar el film o ingresos por coproducción con otros países».

Si nada de todo eso ocurriera y no se llegaraal mínimo de espectadores, no se pagaría la utilidad de 12%. Pero para asegurarse confianza de los inversores, al momento de comenzar el proyecto se tuvo en cuenta el carácter de las películas: «Deben ser films no artísticos, de corte industrial, taquilleros. Por eso se apuntó a la comedia romántica, con actores conocidos y una buena campaña de marketing de 500 mil pesos para «Motivos para no enamorarse» y 750 mil para «Música de espera».

Alto porcentaje destinado a publicidad lo que si bien no resulta determinante en el éxito o fracaso de un film, sí garantiza al menos curiosidad en el potencial espectador. El circuito sigue con el boca a boca. La idea de estos fideicomisos para el cine la aportó Daniel Botti de «Cinear» luego de su paso por la industria hollywoodense, donde advirtió que los films se financiaban con oferta publica y calificada. La calificación de valores de riesgo en este caso es alta: BBB+ (denominadas en letras de menor a mayor riesgo, el orden es: AAA, AA, A, BBB, BB, B, C, D y E).

El antecedente de fideicomisos para el cine se encuentra entonces en EEUU, que adoptó esta modalidad como una herramienta legal a lo que de hecho se concretaba de manera privada. En lugar de realizar fideicomisos de manera informal en películas, lo instrumentaron dentro de la actividad privada y canalizaron las inversiones.

Además de «Motivos para no enamorarse», con Jorge Marrale y Celeste Cid, la productora Burman Dubcovsky lanzará en marzo de 2009 «Música de espera», también con figuras emblemáticas: Natalia Oreiro, Diego Peretti y Norma Aleandro. Se trata de la ópera prima de Hernán Goldfried, socio de Damián Szifrón. La comedia romántica contará la historia de Paula (Oreiro), empleada de un banco embarazada y a punto de dar a luz. Su madre, Aleandro, llegará de España para conocer a la pareja de su hija, aunque no sabe que ese hombre la dejó hace tiempo. Y aparecerá por casualidad Ezequiel ( Diego Peretti), un músico que padece una crisis creativa y que será el candidato elegido para fingir ser novio de la protagonista, al menos hasta que su madre regrese a Europa. Oreiro ya trabajó con Aleandro, en la película «Cleopatra», de Eduardo Mignona.

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