31 de marzo 2010 - 00:00

Antes grandes, ahora medianos

• Boca está más cerca del último que de la punta • River tiene un punto más que su clásico rival • Racing lucha por mantener la primera división • San Lorenzo va de decepción en decepción • Independiente ya no es más el «Rey de Copas»

Antes grandes, ahora medianos
Ya no son lo que eran y por eso, salvo Independiente, que es gallardo puntero, penan en el fondo de la tabla y hasta algunos tienen problemas para mantener la categoría.

Acostumbrados a dar vueltas olímpicas, no se habitúan a su nueva realidad y viven crisis permanentes. River salió último en el Apertura 2008 por primera vez en su historia. Boca salió campeón hace tres torneos, pero le parece que hubiera sido hace un siglo, y ninguno de los cinco grandes, por primera vez en muchos años, está jugando Copa Libertadores y para la próxima Copa Sudamericana sólo está entrando Independiente, rodeado de equipos chicos, y San Lorenzo está recién en el décimo lugar, cuando clasifican seis.

Racing logró su último campeonato en 2001 (después de 35 años sin salir campeón) con aquel equipo de Reinaldo Merlo en el que brillaban Diego Milito, Adrián Bastía, el colombiano Gerardo Bedoya y el «Chanchi» Estévez, entre otros, pero antes y después peleó más por mantenerse en Primera (estuvo dos años en la B) y hasta sufrió la quiebra y el posterior gerenciamiento de Blanquiceleste, que terminó muy mal. Su realidad es la más difícil, porque lucha por no descender ni jugar la promoción.

Independiente está viviendo una realidad parecida a la de 2002, cuando consiguió su último campeonato con Américo Gallego como técnico y Andrés Silvera goleador, al igual que en aquel equipo, pero sin el brillo que le daban Gabriel Milito, Insúa y Montenegro. Este equipo es menos lujoso, pero se respalda en la seguridad de su defensa y un arquero que es revelación: Adrián Gabbarini. Pero entre este campeonato y aquel de 2002 estuvo casi siempre en la mitad de la tabla, con muy pocas expectativas de ser campeón, salvo en el Apertura 2007, con Pedro Troglio, que punteó más de la mitad del torneo, pero terminó noveno.

San Lorenzo ganó su último campeonato en el Clausura 2007 con Ramón Díaz como técnico y un equipo donde lucían Cristian Ledesma, Gastón Fernández, Andrés Silvera, Ezequiel Lavezzi y «el Malevo» Ferreyra, entre otros. Después, a pesar del dinero del grupo empresario que lideraba Marcelo Tinelli y la repatriación de Europa de DAlessandro, Bergessio y Solari, entre otros, no logró buenos resultados y Ramón se tuvo que ir, pasó Miguel Russo y está en sus últimos partidos Diego Simeone. Sigue sin ganar la Copa Libertadores y es una cuenta pendiente que condiciona a todos los técnicos que lo dirigen.

Boca fue campeón por última vez hace dos torneos, cortando una racha de cuatro certámenes sin ganar. El equipo que dirigió Carlos Ischia, que tuvo muchos juveniles, como Forlín, Viatri o Noir, no pasará a la historia por su gran juego, tanto que ganó el título en un triangular con Tigre y San Lorenzo por diferencia de gol. Fue una especie de oasis en medio de un desierto con decisiones polémicas, como la no renovación de contrato de Miguel Russo (después de haber ganado la Copa Libertadores) y las renuncias forzadas de Alfio Basile y Carlos Bianchi. Con un plantel envejecido y sin jugadores importantes de mediana edad y con un técnico sin experiencia y con exceso de testosterona está antepenúltimo en la tabla.

River hace sólo tres torneos que no sale campeón (lo hizo en el Clausura 2008 con Diego Simeone de técnico). Pero después de ese título pasó el último puesto y dos actuaciones olvidables más, lo que hacen que el año que viene tenga que pensar en el promedio para mantener la categoría. Una crisis que muchos le ponen el nombre del ex presidente José María Aguilar y que lo tiene al borde del concurso de acreedores.

Desde 1931, que empezó el profesionalismo hasta 1967, se repartieron los campeonatos en exclusividad; de allí en adelante les permitieron a algunos chicos festejar, pero de vez en cuando. En la década del 90 pareció que volvían a mostrar su hegemonía (sobre todo, Boca y River), pero ahora están en crisis y ya no parecen tan grandes. Es más, clubes como Vélez, Estudiantes y Lanús parecen tener más firmeza y posibilidades de lograr títulos. De grandes e intocables pasaron a medianos y con peligro de descender, algo que no soñaban en sus peores pesadillas.

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