10 de febrero 2010 - 00:00

Antes que nada, almorzar

El presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas, el libio Ali Abdussalam Treki, designó ayer al embajador argentino ante la ONU Jorge Argüello para que se encargue del proceso de revitalización y reformas de la Asamblea.

Argüello desarrollará el papel de «facilitador del proceso» acompañado por la embajadora de Eslovenia ante ese organismo, Sanja Stiglic. El diplomático argentino, que antes fue concejal y diputado nacional por la Capital Federal en representación del peronismo, tendrá a su cargo -en consulta con todos los países miembros de la ONU- la búsqueda de consensos orientados a «incrementar el rol, la autoridad, eficiencia y efectividad de la Asamblea General». El proceso, puesto en marcha por resolución de la Asamblea General, supone el abordaje de cuestiones tan sensibles como la relación entre el Consejo de Seguridad y la Asamblea General de la ONU; la reforma del modo de elección del secretario general. Como primera actividad el embajador Argüello mantendrá mañana un almuerzo de trabajo con el secretario general Ban Ki-Moon.

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