La subdirectora gerenta del Fondo Monetario Internacional, Gita Gopinath, admitió ayer el “impacto muy importante para la economía” argentina que tuvo la “grave sequía” que atravesó recientemente el país y afirmó que, por esa situación, el FMI “reconoció que debía haber alguna compensación en términos del objetivo de reservas”, en el marco de la última revisión de metas del programa que se lleva adelante con el organismo financiero internacional. Ahora, en el marco de la visita que realizan esta semana el ministro Sergio Massa y su equipo a Washington, el Gobierno apunta a una nueva reformulación que contemple de forma más cabal el impacto del evento climático en la economía.
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Antes de verse con Massa, Gita Gopinath admitió que la sequía tuvo un “impacto muy fuerte”
En el equipo económico sostenían que el FMI no había considerado la real magnitud del evento climático en la última revisión de la meta de reservas. Los pedidos de la número 2 del Fondo.
En declaraciones formuladas a El País, la segunda de Kristalina Georgieva destacó la “gestión macroeconómica prudente” que viene llevando adelante el Ministerio de Economía desde la asunción de Sergio Massa y que contribuyó originalmente a la baja en los niveles de inflación.
“Acabamos de completar la cuarta revisión del programa para Argentina el 31 de marzo y desembolsamos alrededor de u$s5.400 millones. Si doy un paso atrás y observo los cambios a lo largo del tiempo, diría que en la segunda mitad del año, gracias a una gestión macroeconómica prudente, empezamos a ver cómo bajaba la inflación. Pero luego, a principios de año, el país se ve afectado por una grave sequía. Este es un cambio fundamental, un gran choque para el sistema. Al mismo tiempo, ha habido reveses en las políticas”, sostuvo la economista de origen indio.
En ese sentido, Gopinath señaló que en la última revisión de las metas del acuerdo con el FMI se reconoció que “debido a la sequía, tendría que haber alguna compensación en términos del objetivo de reservas porque este es un impacto muy importante para la economía”.
“Teniendo en cuenta que la situación económica es muy frágil en Argentina, el programa debe servir como ancla para poder reducir la inflación, aunque sea a un ritmo lento. Para asegurarse de que va en la dirección correcta, para asegurarse de que el tipo de cambio del mercado paralelo no esté tan alejado del tipo de cambio oficial. Todo eso requiere confianza en que habrá reservas suficientes y que la política fiscal seguirá siendo consistente con la reducción de la inflación, lo que requiere medidas fuertes por el lado del gasto para contener el gasto fiscal”, enfatizó la funcionaria.
En cuanto a los pedidos del Fondo, volcados en el último Staff Report, Gopinath señaló que también se “requiere que el gasto esté bien focalizado. Que los subsidios a la energía, por ejemplo, estén dirigidos a los más vulnerables es fundamental. Se necesita una asistencia social mucho más específica”.
“Es una coyuntura muy difícil en la que se encuentra el país. Existe un entendimiento compartido con las autoridades de que se requieren esfuerzos aún mayores para poder tener un buen entorno macro. Ser capaces de tener una política fiscal, una política monetaria y una política cambiaria consistentes que puedan contribuir a reducir la inflación y evitar grandes interrupciones en el mercado de bonos interno”, dijo y agregó: “Continuaremos trabajando de cerca con las autoridades y veremos qué se necesita en términos de políticas más fuertes para poder encaminarnos hacia una mayor estabilidad macro”.
Massa y su equipo de colaboradores más cercanos visitan esta semana Estados Unidos para participar de la asamblea de primavera (boreal) del FMI y el Banco Mundial. En ese marco, mantendrá una serie de reuniones claves con la propia Gopinath y funcionarios del gobierno estadounidense en busca de apoyo para reformular algunos aspectos del programa con el Fondo. Sobre la mesa de discusión pondrá la necesidad de una mayor descompresión en materia de divisas a través de la revisión de la meta de reservas, la llegada de más préstamos de organismos multilaterales y la posibilidad de rediseñar el cronograma de desembolsos del organismo para evitar que este año el país tenga que realizar pagos netos por unos u$s4.000 millones el FMI en un contexto de fuerte escasez de dólares.
La delegación oficial también participará de un encuentro del Comité Monetario y Financiero Internacional (IMFC), de un desayuno de trabajo con autoridades económicas de América del Sur y México organizado por Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, de la reunión de Ministros de Finanzas por la Acción Climática y de un encuentro organizado por Kristalina Georgieva con ministros de Hacienda y gobernadores de Bancos Centrales de América Latina, Canadá y EE.UU., entre otras actividades.


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