3 de abril 2009 - 00:00

Anunció Obama que busca ampliar auxilio para países de la región

Distensión. Obama se permitió tomar agua de la botella en un intervalo de la cumbre.
Distensión. Obama se permitió tomar agua de la botella en un intervalo de la cumbre.
 Londres - «Debemos poner fin a la burbuja económica que estalla, y que se ha interpuesto en el camino del crecimiento sostenido», indicó ayer Barack Obama al término de la cumbre del G-20. Tras congregarse en la capital británica, los líderes de las principales potencias del mundo acordaron inyectar un billón de dólares más en la economía mundial a través del FMI y otros organismos multilaterales (ver aparte). El presidente de EE.UU. dijo además que pronto pedirá al Congreso que apruebe la suma de 448 millones de dólares para ayudar a los países más pobres, entre ellos algunos de África y América Latina.
Las que siguen son las principales declaraciones de Obama en una rueda de prensa en el Centro Excel, donde se realizó la reunión.
- El cónclave de Londres fue histórico desde todo punto de vista. No tengo duda de que las medidas que hemos tomado son críticas para prevenir que caigamos en la depresión. El desafío es claro. La economía global se está contrayendo, el comercio se está contrayendo. Debemos poner fin a la burbuja económica que estalla, y que se ha interpuesto en el camino del crecimiento sostenido.
- El mundo respondió con un nivel sin precedentes de medidas exhaustivas y coordinadas. Hemos adoptado medidas osadas para apoyar a los países en desarrollo, para aumentar el poder adquisitivo y expandir los mercados en cada país; hemos rechazado el proteccionismo, que podría agravar esta crisis.
- Los pasos adoptados en el comunicado final eran necesarios para evitar una recesión aún más profunda, pero para saber si serán suficientes habrá que esperar y ver. El paciente ha quedado estabilizado. Ahora le quedan heridas que necesitan curar. Pueden surgir otras emergencias, pero el cuidado que se le dedica es bueno.
- Vinimos a escuchar, a aprender, pero también a liderar, y el documento final y las acciones que van a adoptarse reflejan nuestras prioridades. Hubo una firme respuesta coordinada a la regulación del sistema financiero, muchos de cuyos puntos proceden de principios que habíamos planteado antes de venir. Estoy complacido con el producto resultante. Todos los dirigentes ofrecieron una respuesta firme y coordinada sobre el crecimiento.
- Somos líderes de la esfera internacional y no tenemos que avergonzarnos por ello. Pero somos mejores líderes cuando escuchamos, cuando nos coordinamos, y cuando lo hacemos con humildad. Cada país tiene sus propias peculiaridades, cosas que les son totalmente importantes y no negociables. Lo que hemos intentado hacer es acomodar esos temas, de manera que no quedara perjudicado el resultado final.
- El objetivo es forjar un consenso en lugar de dictar nuestras decisiones. Si tomáramos medidas aisladas en Estados Unidos, y esas medidas se contradijeran en el exterior, sólo lograríamos ser la mitad de efectivos, o ni eso. Los desafíos del G-20 no pueden ser enfrentados sin una respuesta colectiva; los países deben hacer frente juntos a los retos globales.
- Los principios establecidos emplean mejores prácticas para compañías a la hora de pagar. Aunque deberían ser los accionistas los que dicten esas pautas, en muchas instancias los banqueros mantienen relaciones cercanas con los directivos de las empresas.

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