10 de septiembre 2014 - 00:00

Argentina visita a Australia: que no nos madruguen otra vez

Los Pumas y los Wallabies se medirán el próximo sábado desde las 7 (hora argentina) en Gold Coast

Otro desafío muy difícil se pone en el camino de Los Pumas. Este sábado por la mañana, bien temprano, se medirán contra los Wallabies por la cuarta fecha del Rugby Championship. Otra vez a buscar el triunfo que coquetea como una mujer cruel y hermosa pero que se termina escapando. Ya sea porque no se sabe o no se puede conquistarla. Qué más da. Ya no importa cómo. Sólo se espera que el partido número 13 en la historia de este torneo no sea la yeta y por fin pueda haber abrazos de emoción sobre el final del pleito.

Pero a no dormirse. Porque está visto que este tipo de rivales te madrugan y te dejan a pie en la primera de cambio. No se pueden volver a cometer esos errores infantiles como los que se come-tieron frente a los All Blacks porque terminan en try. También hay un ruego, un pedido especial para con los jueces. Porque ellos también madrugaron al sueño argentino cuando el francés Pascal Gauzere marcó el que fue, quizás, el knock on más insólitamente mal cobrado de la historia de este torneo cuando Senatore se iba derecho a la conquista. Como si no hubiera que luchar contra los errores propios...

Los australianos llegan recuperados. Después de las dos dolorosas derrotas frente a Nueva Zelanda esbozaron una sonrisa (aunque no tiraron manteca al techo) frente a los Springboks. Con muchas dudas. Eso fue lo que mostraron en sus tres presentaciones anteriores. Dependiendo casi exclusivamente de lo que puedan hacer jugadores de la talla de Michael Hooper, Israel Folau y Rob Horne ya que el juego en equipo se vio llamativamente desordenado. Quizás ese sea el punto a atacar. Australia llega descompensado. Si se le mueve la pelota puede dejar claros que en otras épocas eran impensados.

El mote de derrota digna ya se parece mucho a una verdadera pesadilla. Lo saben los jugadores, lo sabe el staff técnico y lo saben los hinchas. No hay triunfo posible sin intentarlo uno y otra vez. Pero si los errores se siguen cometiendo, entonces poco cambiará. Con la garra sola no basta. Que no nos madruguen otra vez.



EL DATO



21 años pasaron desde la última victoria de Los Pumas en tierras australianas. Fue el 31 de julio de 1983, cuando la selección argentina sorprendió a los Wallabies y lo derrotó 18 a 3.