27 de febrero 2017 - 00:00

Argumentos deshonestos

Argumentos deshonestos
Por suerte para algunos, la realidad -en especial la del mercado financiero- es tan dinámica que sus dislates quedan rápidamente tapados por los hechos. El jueves cuestionábamos a quienes venían insistiendo que la merma de aquel día o la del miércoles eran una "saludable toma de ganancias", "una ordenada corrección" o genialidades similares, vinculándolas a su ignorancia o una deshonesta inducción para que los inversores más desprevenidos "compraran mercado". Más allá de las intencionalidades, en un mercado relativamente transparente "la toma de ganancias" no existe, siendo un absurdo lógico y financiero (sólo en un mercado "digitado", alguien puede vender a la baja un papel "alcista", a sabiendas de que lo recomprará a un precio aún más bajo, sobrecompensando los costos de transacción, y que éste luego continuará creciendo -si se estima que un papel ha de seguir subiendo, es más fácil y menos riesgo conservarlo y comprar más, que estar generando dobles comisiones para los intermediarios-). Como el "garketing" y la ignorancia tienden a dominar, sabemos que con estas líneas no cambiaremos mucho y que los malintencionados e ignaros continuaran apelando a la idea de la "toma de ganancias", cada vez que enfrenten una baja dentro de un proceso alcista (y no quieran tomarse el trabajo de decir la verdad o ponerse a trabajar para desentrañar la realidad). ¿Cuál es entonces la explicación a eso que se llama "toma de ganancias"?: sencillo que más allá de cuestiones de liquidez -que no conllevan información- tanto compradores como vendedores consideraron mayoritariamente que un papel estaba caro. El trabajo del analista y del inversor es entonces tratar de develar cuáles fueron esos factores que llevaron a percibir el papel como sobrevaluado, y cuando no podamos identificarlos simplemente reconocer nuestras propias limitaciones. Siempre es más honesto decir que tal o cual papel bajó o subió porque así lo quisieron los inversores (compradores y vendedores a la par), o simplemente por si, que adjudicarlos argumentos arcanos y muchas veces interesados. Con el 2,15% que perdió el viernes al cerrar en 19.177,45 puntos, después de marcar un máximo histórico el martes último, el Merval cede 4,76% en tres ruedas. Porcentualmente no es mucho, pero lo suficiente para retrotraer la cartera teórica al nivel de 26 ruedas atrás, borrando de un plumazo lo que fueron siete máximos históricos. Argumentar que esto es una "toma de ganancias" es simplemente deshonesto.   

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